¿Qué es el Dadaísmo y su origen?

El dadaísmo (o movimiento dadá) fue un movimiento artístico creado por un grupo de jóvenes intelectuales, reunidos en Zurich (como refugiados), inconformistas, contrarios a la primera guerra mundial que deciden construir un movimiento artístico completamente revolucionario.


Origen del Dadaísmo

Pensaban que la civilización que había producido esos horrores, donde tanta gente había muerto, debía ser barrida y comenzar otra nueva. Estos jóvenes eran: Trustán Tzara (autor del manifiesto dada de 1918) y Marcel Janko de Rumania, el francés Hans Arp y los alemanes Hugo ball, Hans Richter y Richard Huelsenbeck.

Lo llamaron dadaísmo, algunos dicen que proviene del término “dadá” que significa en francés “caballito de juguete” y que lo encontraron casualmente en un diccionario, otros dicen que dada es el primer sonido que dice un niño, y le pusieron así porque este expresa el primitivismo, el empezar desde cero, que era lo que ellos buscaban.

El movimiento se desarrolla en Europa (Berlín, Zurich) y en los Estados Unidos (con Marcel Duchamp, Man Ray) en la segunda década del sigo XX. Defiende la libertad del hombre, la espontaneidad y la destrucción. Su propósito se opone a los conceptos tradicionales del arte (pues habían quedado invalidados por el hecho de que la sociedad los consideró respetables) y a una ideología burguesa. Es un movimiento nihilista que desconfía del orden y de la razón.

Obras y expositores del Dadaísmo

En las obras dadá se encuentran figuras llenas de simbolismo, que no tienen explicación por si mismas. En las pinturas se advierte un afán de no-estilo, una voluntad de antiforma que proviene de la intención manifiesta de agrupar a todos los que se sientan disconformes con el mundo ordenado. Los dadaístas en sus obras también utilizaron el collage, que consistía en la agrupación dinámica de fragmentos de imágenes en la que aparecen por obra del azar nuevas estructuras, cuyo sentido estético no procede de la suma de los componentes, sino del espíritu de totalidad que se logra con ella. Los dadaístas también se valieron de objetos de carácter comercial, a los que desplazaba de su función original modificándolos o agregándoles formas extrañas como si los hubiese guiado la idea de que una surrealidad se esconde tras las cosas más comunes que nos rodean. Los dadaístas también utilizaron la técnica del fotomontaje para plasmar la realidad que les circundaba, utilizando material visual sacado de los medios de comunicación.

Para Alfred Stieglitz, un dadaísta en Nueva York, la fotografía podía también ser vista y hecha como arte y no simplemente ser un medio de reproducir la realidad; fue por tanto uno de los precursores de la fotografía moderna.

Hans Arp desarrolló algunos métodos de hacer arte que poco más tarde jugarían un papel decisivo en el desarrollo del surrealismo como desparramar tinta sobre un papel, romper un dibujo y dejar que los trozos al caer creen una nueva composición. André Breton, que en un principio fue dadaísta luego daría forma al surrealismo.