Benjamín Franklin (Boston 1706 – Filadelfia 1790)

Filósofo, estadista y científico estadounidense, se hizo mundialmente famoso por su invento del pararrayos. Su contribución a la causa de la guerra de la Independencia estadounidense y gobierno federal instaurado tras la misma le situaron entre los más grandes estadistas del país.


Establecido en Filadelfia (1726), favoreció la creación de diversos órganos de prensa, entre los que fue especialmente notable el Poor Richards Almanack, publicado entre 1732 y 1757. En 1736 fue elegido secretario, y en 1747 miembro, de la Asamblea de Pensilvania. En el terreno estrictamente científico, convencido de la identidad de la materia que compone el rayo o el relámpago y la electricidad, realizó en 1752 el famoso experimento de la cometa y la llave.

Desde 1749 realizó numerosos experimentos con la botella de Leiden hasta llegar a la conclusión de que un conductor de forma aguzada y de cierta longitud podría ser empleado para la descarga de seguridad de las nubes bajas de tormenta, fundamento del moderno pararrayos.

Desarrolló el descubrimiento realizado por el físico francés du Fay sobre la existencia de dos clases de electricidad, y afirmó que todos los cuerpos poseen normalmente cierta cantidad de fluido eléctrico. Sentó las bases para el correcto enunciado del principio de conservación de la carga eléctrica. En otros campos científicos estudió algunos problemas relacionados con el crecimiento demográfico, polución del aire e higiene; investigó la corriente del Gulft Stream y el desplazamiento de las tormentas sobre el continente norteamericano.

Legado político

Inventó la estufa o calorífero que lleva su nombre, el llamado reloj de Fergusson y las lentes bifocales. En 1753 fue nombrado director general de Correos y reorganizó este servicio, y en 1754 asistió al Congreso de Albany. En 1757 fue enviado a Londres para defender los intereses de las colonias americanas ante la metrópoli. Logró la derogación de la ley del Timbre (1766), pero ante las nuevas leyes Townshend regresó a Filadelfia (1775) y se adhirió decididamente al movimiento independentista. El mismo año fue nombrado diputado por Pensilvania ante el II Congreso Continental, y en 1776 redactó, conjuntamente con Jefferson y J. Adams, la Declaración de Independencia. Debido a su prestigio se le escogió (diciembre 1776), conjuntamente con S. Deane y A. Lee, para efectuar una gira por Europa en busca de apoyo para la causa independentista. En París consiguió la firma de un tratado de amistad con Francia (1778). Posteriormente, el 3 de septiembre de 1783, firmó la Paz de Versalles que puso fin a la guerra de la Independencia norteamericana. Vuelto a EE.UU., presidió el Consejo Ejecutivo de Filadelfia.

Dejó una autobiografía, “Memorias de la vida y los escritos de Benjamín Franklin”.