Pedro I el Grande de Rusia

El zar Pedro I de Rusia es considerado quien fue capaz de modernizar a su medieval Rusia hasta convertirla en el muy europeo Imperio Ruso.


Un trono para dos

El 9 de junio de 1672 en Moscú nace Pedro I de Rusia, conocido como el Grande. Hijo menor del zar Alejo I,  su medio hermano Teodoro III era el heredero.

La muerte prematura de este en 1682 llevó a una violenta disputa entre las familias de las madres de los otros hijos: los Naryshkina por Pedro y los Miloslavski por Ivan. Finalmente acordaron que ambos serían zares, y como eran menores de edad la regencia sería de Sofía, la hermana mayor de Ivan.

La inteligencia del zar Pedro I era sobresaliente. Además era alto, ingenioso en sus frases y aprendía muy rápido. Sus maestros le enseñaron desde aprender a leer (en ese tiempo algo poco habitual en Rusia) hasta labores de carpintería. El zar Iván V era en cambio muy enfermiso, y tenía retraso mental.

Poder total

En 1689 la Regenta Sofía intentó tomar el poder completo de Rusia con la tropa de élite de los Streltsi. Enterado Pedro I envió a sus regimientos, incluyendo el de la ciudad de Preobrazhénskoye, donde había iniciado sus prácticas militares. Triunfó sobre Sofía, a la cual capturó y envío a un monasterio. Estuvo 25 años encerrada hasta su muerte. Cuando su medio hermano Ivan murió en 1696 se convirtió legítimamente en el único monarca. Su poder es tan grande que no duda en abusar, torturando a sus rivales en presencia de familiares.

Mar Negro

Un grave problema que tenía Rusia era la dificultad para acceder al mar en toda estación del año. Para cambiar ello en 1695 y 1696 ataca al Imperio Otomano en Azov, una salida al Mar Negro. Logra su objetivo, dando inicio a una serie de éxitos militares a nivel internacional.

La gran embajada

Pedro I realiza desde 1697  “Gran Embajada”, en que encabezando a una gran delegación buscó aliados políticos, comerciales y militares para enfrentar al Imperio Otomano. Por razones de seguridad el zar viajaba bajo la identidad de Piotr Mijailov, y por su cuenta pudo trabajar en los astilleros de Holanda y en diversos oficios en Inglaterra. En todos ellos aprendió las ventajas europeas y también sus puntos débiles. Más de 900 expertos europeos fueron invitados a enseñar a Rusia. El viaje del zar terminó abruptamente pues una nueva sublevación se desarrollaba en su contra. Logró reprimirla, y para demostrar su fuerza ordenó ejecutar en la horca a todos los rebeldes, lo que significó la muerte en la plaza Roja de Moscú de varios miles de rusos. Por otra parte se divorcia de su primera esposa. La Gran Embajada fue en sí un fracaso pues no logró el apoyo de los países europeos.

Mar Báltico

La salida al mar Báltico, un deseo de Pedro I, era controlado por Suecia y sus aliados Dinamarca, Sajonia, Noruega y Polonia-Lituania.

La guerra comenzó en 1700, y pese a las derrotas iniciales, los rusos lograron a partir de 1708 infringir graves derrotas a los suecos. Esto les permitió asentarse en Riga, Revel y Vyborg, en la costa del mar Báltico. Durante el conflicto, los turcos contratacaron recuperando Azov. Los rusos no se detuvieron, atacando a Persia y conquistando el Mar Caspio en 1723.

La modernización

Pedro I realizó grandes cambios en Rusia, a pesar de la oposicón de la Iglesia Ortodoxa. Terminó con los “Boyardos”, que mantenían el sistema feudal aún en funcionamiento. Obligó a los hombres a rasurarse y a vestir de acuerdos a la moda francesa. Disolvió la Duma o Parlamento (controlado por los boyardos),  hizo una nueva división provincial e incorporó a la nobleza en funciones específicas administrativas o militares. Además se establecieron nuevos impuestos, ya no sería por familia, si no que por persona. La ciencia y la tecnología quedaron aseguradas con la fundación de instituciones educacionales. La Iglesia quedó bajo su control a través de un Ministerio estatal.

San Petersburgo.

Junto al mar Báltico decidió construir una nueva ciudad. En 1703 es fundada San Petersburgo, convirtiéndose en la nueva capital del Imperio Ruso. Miles de trabajadores murieron durante su construcción, hecha en gran parte sobre el mar —como en Venecia–. La belleza de la ciudad es indiscutible.

Vida privada

Pedro I se casó dos veces. Su primera esposa Yevdokia Lopujina fue la consecuencia de un matrimonio arreglado por su madre. Su hijo mayor murió al ser condenado a muerte por intentar conspirar contra su padre, en 1718. Su hijo menor apenas vivió un año. Yevdokia fue enviada en secreto a Shlissenberg, donde estuvo prisionera hasta 1727.

La segunda esposa de Pedro I fue Marta Skavronska, conocida como Catalina I. Ella era una mujer polaca, quizás una fugitiva de la servidumbre feudal. Se conocieron en 1703, siendo muy pronto amantes. Tuvieron once hijos, pero solo sobrevivieron las niñas Ana, nacida en 1707 e Isabel nacida en 1709. En 1712 oficializaron su matrimonio secreto de 1707. La admiración por esta mujer, que antes de conocerlo estuvo casada y tuvo varios amantes, fue inmensa. Tanto así que en 1724 fue coronada Emperatriz.

Muerte

Pedro I El Grande de Rusia murió el 8 de febrero de 1725 a consecuencia de una neumonía. Tenía 52 años de edad. Su esposa Catalina moriría dos años después.