Roberto Matta

El pintor chileno Roberto Matta es uno de los principales exponentes del surrealismo, una forma de arte que gráfica el mundo de los sueños.


El 11 de noviembre de 1911, en Santiago de Chile, nació Roberto Matta Echaurren. Sus estudios los realizó en colegios de primer nivel, destacando de inmediato por sus dibujos y por su bella caligrafía. Su único antepasado artístico fue su abuelo materno, quien trabajaba en montajes escenográficos para presentaciones teatrales.

Juventud contradictoria

Al igual que muchos de sus compatriotas participó en las manifestaciones contrarias al régimen de gobierno dictatorial del general Carlos Ibáñez del Campo. Al igual que los jóvenes de aquella época realizó su servicio militar, pero lejos de participar defendiendo su patria, debió actuar en contra de la gente que protestaba contra el gobierno.

En 1935 se tituló de arquitecto en la Universidad Católica de Chile, llamando mucho la atención con su proyecto de título, que consistía en edificios con forma de mujer. Por esa misma época, fue ilustrador en la revista de humor “Topaze”, en que se hacían caricaturas de los líderes políticos de aquellos años.

Un ciudadano del mundo

Europa y Gabriela

Se trasladó a Europa sin mayores recursos. Estuvo en Londres y Madrid, conociendo a los “grandes de su época”, como por ejemplo Federico García Lorca.

En Portugal le pidió ayuda a la Cónsul chilena en ese país, la reconocida poetisa Gabriela Mistral. Durante tres meses vivió en la casa de Mistral, tiempo en que, según el propio Matta, el pintor se enamoró de ella, incluso proponiéndole matrimonio. La poetisa no aceptó, debiendo Matta continuar su recorrido por Europa. Se instaló en París, donde conoció  a André Breton, Salvador Dali, Pablo Picasso y Marcel Duchamp. La influencia de todos ellos lo llevó a experiementar con el surrealismo, convirtiéndose en colaborador de la revista “Minotaure”.

Estados Unidos

Hasta 1938 Matta es un dibujante, solo con lápiz. Ese año se inicia en la pintura en óleo. Se traslada a vivir en Estados Unidos, donde estaría hasta 1948. En este país contrae matrimonio con Ann Clark. Tuvo una pareja de mellizos, de nombre Gordon y John. Pronto se divorció, casándose con Patricia O’Connor, con quien no tendrá hijos, divorciándose también al poco tiempo de ella.

En Estados Unidos desarrolla su estilo. Primero pinta un fondo, sobre el cual traza líneas difusas. Los motivos terroríficos se explican por el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

Italia

Su vida continuó en Italia, en la ciudad de San Paolo de Civitavecchia, al norte de Roma. Se casa con Ángela Faranda, con quien tuvo un hijo, de nombre Pablo. Por tercera vez se divorcia.  No permanece mucho tiempo soltero. En 1955 se casa con Malitte Pope, con quien tendrá dos hijos: Federica y Ramuntcho. Este matrimonio tampoco será muy duradero. En 1968, ya con 57 años de edad, contrae matrimonio por quinta vez. La novia es Germana Ferrari. Tendrán un hijo, Alissé, y la relación durará hasta la muerte del pintor 34 años después.

Matta

“Ilumínense los unos a los otros porque es siempre la primavera vez” R. Matta. 1971 Fuente: www.buceriuskunstforum.de

En los años 70 el motivo apocalíptico se apodera de sus obras. Matta menciona que sus obras intentan vincular los diversos objetivos que la vida tiene. El surrealismo lo abandona por temporadas, dedicándose a la experimentación con fotografías, y fue pionero en el arte en video.

 Relación con Chile

A veces viajaba a Chile. Su pensamiento socialista lo lleva a Santiago en 1967 a pedirle al Presidente de Chile Eduardo Frei Montalva que restablezca las relaciones diplomáticas con Cuba. Apoya la candidatura de Salvador Allende de 1970.  En 1971 realiza murales en Santiago, en colaboración de la Brigada Ramona Parra, famosa por sus trabajos pro comunistas. En 1973 el golpe de Estado, que significó la salida y muerte del Presidente socialista Allende, lo alejó del país por muchos años. La sala del museo de Bellas Artes que tenía su nombre fue renombrada y se dañó parte de sus obras murales.

Últimos años

En los noventa sus obras intentan vincular al ser humano con el universo que lo rodea. En su país Chile se ha retornado a la democracia. En 1990 se le reconoció sus méritos otorgándole el Premio Nacional de Arte. En los años siguientes los homenajes se multiplicaron, no solo en su natal Chile, sino que también en Europa.

El 23 de noviembre de 2002 fallece en Italia. Tenía 91 años.