Células y medios salinos

Conoce cómo responden las células a diversas concentraciones salinas, definiendo medios isotónicos, hipotónicos e hipertónicos.


El entorno en el cual una célula crece y sobrevive definirá gran parte de su estabilidad interna; la membrana plasmática es el límite de toda célula, y esta no es hermética, pero tampoco completamente permeable; la constitución de la membrana, rica en fosfolípidos y dotada de medios de ingreso tales como canales proteicos le permite ser selectivamente permeable, es decir, escoge químicamente lo que entra y sale de ella. Esta selectividad está dada por la estabilidad y fluidez de la membrana y por el equilibrio salino existente entre el interior y exterior de la célula. En un medio óptimo se espera que las células posean la misma cantidad de sales disueltas en el interior versus el exterior, lo que determina un movimiento de partículas casi nulo. Cuando no hay movimiento de partículas, se dice que no existe un gradiente de concentración entre la célula y su exterior, lo cual se denomina medio isotónico. Este estado es un ideal, ya que en los procesos biológicos y fisiológicos normales constantemente las concentraciones salinas internas y externas de la célula varían, lo que provoca movimiento de sales y existencia de este gradiente de concentración.

Gradiente de concentración y célula

Dependiendo de la cantidad de sales (solutos) que existan en la vecindad celular, se definirá el sentido del gradiente de concentración, hacia dentro de la célula o hacia su exterior, lo que definirá también la respuesta de esta frente a estas variaciones. Cuando hay riqueza de solutos disueltos en el exterior celular, es decir, la célula se encuentra en un medio hipertónico, el gradiente de concentración opera hacia adentro, de modo que rápidamente, y sin gasto de energía los solutos comienzan a ingresar a la célula. Este movimiento de partículas provoca el desplazamiento del agua contenida en la célula hacia el exterior, provocando la deshidratación de ésta. Si la deshidratación es extrema, la célula se crenará, perdiendo su forma y capacidad de sobrevivencia. Por otro lado, si hay pocos solutos en el exterior celular en comparación al interior de ésta, la célula se encuentra en un medio hipotónico; el gradiente de concentración determinará la movilización de solutos hacia el exterior, provocando que el espacio que van dejando las partículas desalojadas desde la célula sea rellenado con agua procedente del exterior. Este ingreso de agua a las células provoca una gran presión al interior de ellas: en las células vegetales esta presión es ampliamente soportable gracias a la pared celular, fenómeno conocido como turgencia, en cambio las células animales, que carecen de esta estructura, no son capaces de aguantar el aumento de presión y terminan en lisis (estallido y muerte celular).