El autismo

Te invitamos a conocer el autismo; un trastorno que se genera a temprana edad y que tiene síntomas muy definidos.  Descubre sus rasgos, causas y tratamiento.

¿Qué es el autismo?

El autismo es un trastorno del desarrollo neuronal y que tiene como consecuencia, graves problemas comunicativos; tanto orales, como escritos; además, de dificultades para relacionarse con quienes lo rodean y con la sociedad en general. Estos niños, presentan conductas repetitivas y son muy apegados a sus rutinas; sin mencionar, que no logran comprender el lenguaje figurado. Son personas muy inteligentes, con un gran desarrollo matemático y musical; pero incapaces de mostrar esos dotes al mundo, con regularidad, al menos. Desde los dos años, se comienzan a percibir los primeros síntomas, pero es alrededor de los 4 ó 5, cuando la enfermedad se asienta de forma definitiva. 


Características del autismo

  • Es un trastorno genético.
  • Se debe a una falla en el procesamiento de la información, producido a nivel cerebral.
  • En muy pocos casos, los niños se mejoran, de forma espontánea.
  • Muy pocos, logran desarrollar una adultez independiente de sus padres o cuidadores.
  • Existen corrientes de pensamiento, que consideran el autismo, como una forma diferente de vivir y no lo aceptan como una enfermedad.

Síntomas del autismo

Entre los síntomas del autismo, tenemos los siguientes:

  • No realizan vida social.
  • Tienen un bajo desarrollo del lenguaje, el que no refleja, su inteligencia.
  • Poseen conductas repetitivas y estereotipadas, es decir, imitativas.
  • Los autistas, no se ajustan a los cambios; es más, les generan crisis.
  • No son capaces de preveer el peligro.
  • Tienen problemas para participar en juegos de rolplaying.
  • Tienen agudizado uno de sus cinco sentidos.
  • Presentan apego a objetos extraños.
  • Se expresan, indicando lo que desean; no, hablando.
  • Tienen un desarrollo del lenguaje más retrasado, de lo esperado para su edad.
  • Memorizan trozos de películas, de libros o de publicidades, con mucha facilidad.
  • No fijan la mirada en los objetos que desean o, que otros están invitándole a observar.
  • Tratan a sus pares como si fueran cosas.
  • No tienen amigos.
  • Son tímidos.
  • No desarrollan la empatía.
  • Son sensibles a los ruidos cotidianos, llegando a molestarles; lo que no ocurre, cuando se enfrentan a  sonidos fuertes y abruptos.
  • Pueden tener un umbral del dolor muy alto o, muy disminuido.
  • No realizan juegos que impliquen utilizar la imaginación.
  • Se interesan por pocas cosas.
  • Tienen crisis de furia. 

Tratamiento del autismo

Previo al tratamiento, se debe realizar una serie de exámenes físicos y neurólogicos para descubrir si el niño padece este trastorno. Este, debe estar acompañado de la evaluación de un fonoaudiólogo y un psicólogo, debido a que el autismo tiene muchas áreas sintomáticas, por lo que es fundamental, abordarlas todas, si se desea entregar un diagnóstico certero.

No existe un tratamiento que tenga como fruto, la mejoría de las personas autistas; pero sí, existen ayudas, que les permitirán adquirir mayor independencia y un mejor desenvolvimiento en el medio. Estos tratamientos son de origen psicológico y se trabaja además, con un terapeuta ocupacional, que será el encargado de crear mecanismos para que logren estos objetivos.

Dependiendo del grado de autismo que presente el niño, son las posibilidades de insertarlo en una escuela tradicional, o en una institución especializada para atender sus necesidades. Parte del tratamiento, incluye el trabajo con la familia, para que puedan transformarse en una efectiva red de apoyo para el niño y futuro adulto. Ellos requieren de atención psicológica y también, de mucha información acerca del tema. Es importante, contactar a las familias nucleares, con fundaciones y agrupaciones de padres de niños autistas, a fin de que puedan encontrar apoyo, en las experiencias de quienes ya han comenzado este camino.