El mundo de las bacterias

Conoce las características generales del mundo de las bacterias, su metabolismo, estructuras, clasificación, ecología e implicancias para el humano.


Para comenzar a hablar de las bacterias y el mundo bacteriano, es necesario recordar que estas son organismos simples, siempre unicelulares y todas representantes de los procariontes, por ende carecen de organelos y núcleo celular.No tener núcleo no significa que carezcan de material genético: el ADN bacteriano está disperso en el citoplasma de ésta, el cual es mucho más fluido que el citoplasma eucarionte al carecer de citoesqueleto. Además del ADN principal el cual se organiza en un único cromosoma circular y covalentemente cerrado, las bacterias pueden tener (o no) moléculas secundarias de ADN también circular y covalentemente cerrado, pero de menor tamaño, los cuales pueden ser adquiridos desde el entorno o a través del contacto directo con otras bacterias, modificando las capacidades adaptativas de estas mediante un proceso llamado transformación bacteriana. Estos ADN secundarios reciben el nombre de plásmidos, y por lo general confieren a las bacterias que los reciben resistencia a sustancias antibióticas y/o capacidad para explotar diversas alternativas energéticas.

Estructura celular bacteriana

Si bien las bacterias no poseen organelos, se puede encontrar estructuras celulares como los mesosomas, invaginaciones de la membrana plasmática donde pueden tener lugar procesos metabólicos similares a la fotosíntesis y respiración celular de eucariontes. Las bacterias pueden tener flagelos, los cuales poseen una organización molecular muy distinta a los flagelos eucariontes. Sin embargo, estos poseen la misma función, aportar movilidad a la célula. Dependiendo de la cantidad y ubicación de los flagelos, las bacterias se pueden clasificar en:

  • Bacterias monotricas (1 flagelo).
  • Bacterias anfitricas (flagelos a ambos lados de la célula).
  • Bacterias lofotricas (flagelos agrupados como penacho).
  • Bacterias peritricas (flagelos en toda la membrana celular).
  • Bacterias atricas (sin flagelos).

La pared celular de las bacterias permite que estas sean muy resistentes a las variaciones hídricas y salinas del entorno en que viven, manteniendo siempre la forma (turgencia) del organismo. La membrana celular constituye el límite natural de la célula. En la pared celular bacteriana existe un carbohidrato exclusivo de este grupo, llamado peptidoglicano y la cantidad de este puede variar entre las bacterias, lo cual permite clasificarlas.

También existe un tipo de carbohidrato asociado a lípidos, llamado lipopolisacárido (LPS), el cual permite clasificarlas según la respuesta frente a la tinción de Gram, experimento realizado en 1884 por el bacteriólogo Christian Gram donde observó que ciertas bacterias frente a esta tinción de color azulino se volvían violáceas, mientras que otras no se teñían. En función de esto las clasificó en:

  • Bacterias Gram negativas, con una membrana externa rica en lipoproteínas y lipopolisacáridos, la cual impide el ingreso de tinción Gram hacia el espacio periplásmico, donde se encuentra una delgada capa de peptidoglicano el cual forma la pared celular de estas bacterias.
  • Bacterias Gram positivas, sin membrana externa, en su lugar poseen una gran pared celular de peptidoglicano y ácido teicoico, la cual se tiñe con la tinción Gram. Además, estas bacterias poseen un reducido espacio periplásmico.