Evolución de Darwin

Conoce la teoría más válida actualmente respecto al origen de la diversidad y especies en nuestro planeta, “la evolución de las especies” teoría planteada por Charles Darwin.


En 1831, desde Inglaterra, un joven apasionado por la aventura y naturaleza llamado Charles Darwin abordaba la embarcación Beagle, la cual lo llevaría a recorrer por poco más de 5 años el mundo, pasando por las costas de África, Sudamérica, las islas Galápagos, el sur australiano y costas indias. En este viaje, acompañado de mercantes, militares y hombres no dedicados a la ciencia, Darwin planteó las observaciones que años más tarde formularía en su libro “El Origen de las Especies” (1859), en el cual establece que los organismos son “seleccionados” por su entorno de manera diferencial, viéndose estos “obligados” a adaptarse o, en su defecto, extinguirse. Darwin creció en un ambiente que contemplaba las ideas fijistas como explicación al origen de las especies y diversidad; por sus planes futuros consideró convertirse en sacerdote, pero la apresurada decisión de embarcarse le permitió formular con sus experiencias y observaciones la que es hasta hoy día una de las teorías más controvertidas del mundo científico, social y religioso, no solo por ofrecer respuesta a la interrogante del origen de la vida, sino que también al considerar que los humanos no están presentes en una jerarquía diferente al resto de los organismos, sino que forman parte de una de las tantas ramas del proceso evolutivo dado desde hace millones de años en nuestro planeta.

Observaciones de Darwin

A través del viaje que realizó Darwin por el mundo a bordo del Beagle, conoció diversas realidades de organismos animales y vegetales, los cuales impresionaron a Darwin. Observó por ejemplo, formas de vida muy similares en territorios actualmente alejados, como son África y el sur de América, lo que le hizo sugerir que quizás ambos terrenos, en un pasado remoto presentaron alguna conexión que, con el tiempo se rompió y dio paso a dos grupos de organismos (especies) diferentes. Este mecanismo sería comprobado más tarde por Alfred Wegener y la teoría de la deriva continental. Darwin además observó que los organismos no podría haberse mantenido inmutables desde su aparición, sino han ido presentando cambios graduales en periodos de tiempo muy lentos, las que se conocen como escalas de tiempo geológicos (alcanzando órdenes de millones de años cada una). Estos cambios, según Darwin y coincidiendo con Lamarck, se gatillarían en respuesta a presiones ambientales, pero no surgirían debido a motivaciones internas como lo planteó Lamarck, sino como respuesta a procesos de competencia por explotación de recursos entre los organismos que más cambiaron (más adaptados) versus los que menos han cambiado (menos adaptados). Darwin intuía también, aunque no tenía prueba de ello en ese momento, que cierta información pasaba de generación en generación, provocando la conservación de los caracteres que conferían mayor éxito competitivo a un organismo determinado. Para Darwin, la conservación de estos caracteres radicaba en la mayor reproducción de los organismos que los portaban por sobre los que no, lo que se conoce hoy como adecuación biológica. Para Darwin, la naturaleza “selecciona” aquellos organismos más aptos para la sobrevivencia en cierto entorno, y extingue aquellos que no son capaces de adaptarse a ellos. Esta explicación sería conocida más tarde como la teoría de la Selección Natural, la cual hoy en día es el mecanismo científico más plausible y completo propuesto para explicar el origen de las especies y diversidad.

Controversias en torno a la evolución de Darwin

Darwin propuso en 1859 su modelo de evolución de manera única para todos los organismos, incluido el ser humano. Esta explicación llevó a Darwin a emparentar en su historia evolutiva la rama de los humanos con la de los grandes simios, unidos por un ancestro en común. Esta idea golpeó fuerte en la sociedad de la época, fuertemente religiosa, ya que negaba la idea de que el hombre había sido creado a imagen y semejanza de dios. De esta manera, y a través de una fuerte propaganda de desprestigio y desinformación, la teoría de la Selección Natural de Darwin fue duramente criticada y desacreditada, haciendo común la frase errada de “según Darwin, los hombres descienden del mono”. Esta frase es un claro ejemplo de mal entendimiento de evolución darwiniana, ya que lo que Darwin propuso fue que tanto simios como humanos compartían un ancestro común, hoy extinto, a partir del cual ambas especies surgieron de manera independiente.