Nutrientes: carbohidratos, proteínas y lípidos

Conoce las características de los principales nutrientes en nuestro organismo, su fuente de obtención y energía que otorgan a las células.


Los alimentos que consumimos diariamente no poseen una constitución química uniforme, sino que están constituidos por distintas proporciones de nutrientes, entre los cuales encontramos principalmente a los carbohidratos, proteínas y lípidos. Cada uno de estos nutrientes posee características particulares que inciden de diversa manera en nuestro organismo una vez los hemos ingerido y asimilado a través del sistema digestivo. Además de los ya mencionados, también es posible encontrar en los alimentos otros nutrientes en menor proporción, tales como las vitaminas y los minerales. Estos se encuentran en cantidades muy pequeñas y contenidas en fuentes alimentarias específicas, sin embargo nuestro cuerpo los requiere en concentraciones muy reducidas para poder realizar con normalidad los diferentes procesos de transformación energética a nivel celular. Otra sustancia considerada nutriente, a pesar de que no posee carácter energético intrínseco a ella es el agua. El agua es considerada como nutriente ya que sin ella ningún proceso de transformación, captación y uso de otros nutrientes podría sustentarse, por lo que la presencia de estas moléculas al interior de las células es vital para el normal funcionamiento del metabolismo energético.

En general, los 3 nutrientes que en mayor proproción se encuentran en los alimentos son:

  • Carbohidratos: también llamados hidratos de carbono, poseen como unidad básica (monómero) al monosacárido. Cada monosacárido tiene la capacidad de unirse a otro mediante un enlace químico especial llamado enlace glucosídico. La unión de monosacáridos determina la formación de un carbohidrato. En general son moléculas orgánicas ricas en átomos de carbono, las que forman estructuras químicas lineales y/o cíclicas. Dentro de las células, los carbohidratos juegan el rol de servir como energía de uso inmediato, es decir, una vez que son absorbidos a nivel intestinal y transportados por la sangre a las células, ingresan a estas y son rápidamente transportados a las mitocondrias, donde sustentan procesos como la respiración celular, o en el citoplasma, la glicólisis. Los alimentos que son ricos en carbohidratos corresponden a las masas en general, arroz, fideos, dulces y azúcares. Cuando los carbohidratos son consumidos de manera excesiva estos no alcanzan a ser utilizados por la célula y se acumulan en estas bajo la forma de grasas, lo que lleva al desarrollo de abundantes depósitos de grasa a nivel celular que generan a nivel macroscópico, aumento de masa del individuo. La energía promedio que entrega a la célula 1 gramo de carbohidratos es de 4 kcal. Ejemplo de carbohidratos: glucosa.
  • Proteínas: poseen como unidad básica (monómero) al aminoácido. Cada aminoácido puede ensamblarse a otros a nivel celular a través de un enlace químico especial llamado enlace peptídico, donde los ribosomas son quienes forman este enlace durante el proceso de traducción. En general las proteínas son moléculas orgánicas ricas en carbono y nitrógeno. Desde un punto de vista energético, las proteínas aportan menos energía a la célula, pero son excelentes pilares de construcción para todas las estructuras que posee la célula, y así las estructuras que forman a un organismo completo. Además de funciones estructurales, las proteínas juegan roles como moléculas de transporte, reacción química y mensajeros moleculares. Las proteínas pueden ser encontradas en fuentes alimentarias como las carnes y legumbres. La energía promedio que entrega a la célula 1 gramo de proteínas es de 4 kcal. Ejemplo de proteínas: hemoglobina, actina, enzimas.
  • Lípidos: llamados de manera general como grasas, los lípidos no poseen unidad básica definida a diferencia de carbohidratos y proteínas, ya que al degradarlos se separan en ácidos grasos y glicerol. Son moléculas orgánicas ricas en carbono, pudiendo estar asociados a una gran cantidad de hidrógenos o a menor cantidad. Los lípidos asociados a menor cantidad de hidrógenos poseen dentro de su estructura enlaces dobles o triples, y se dice de manera general que son lípidos insaturados, los que se asocian a efectos saludables en nuestro organismo; por el contrario, aquellos que son ricos en hidrógeno poseen enlaces simples y son llamados lípidos saturados, con efectos más nocivos para la salud producto de su consumo excesivo. Su función a nivel celular es servir como reserva energética en momentos de estrés celular (por ejemplo, en caso de escasez de alimentos). El consumo excesivo de lípidos se asocia directamente con el aumento de masa de los organismos. La energía promedio que entrega a la célula 1 gramo de lípidos es de 9 kcal. Ejemplo de lípidos: aceites, colesterol.