Panspermia

Conoce la controvertida teoría evolucionista “Panspermia”, teoría que propondría el surgimiento de la vida gracias a aportes moleculares extraterrestres.


A principios del siglo XX, en 1908, el químico sueco Svante Arrhenius planteó una explicación paralela para el origen de la vida en la Tierra, desmarcándose de las corrientes imperantes entonces (creacionismo, por un lado, y evolución de las especies planteada por Charles Darwin en 1859), y que indicaba que lo necesario para el surgimiento de la vida en nuestro planeta no había surgido en el mismo, inclusive la vida como tal (considerando organismos unicelulares de sencilla composición) habrían llegado ya vivos, transportados como esporas situadas en asteroides y meteoritos procedentes del espacio exterior. Esta idea fue nombrada como “panspermia” (lo que significa literalmente “semillas en todos lados”). Esta idea causó controversia ya que por un lado, carecía de evidencia concreta en el momento en que fue planteada por Arrhenius, por otro lado, el supuesto de que esporas sean capaces de sobrevivir a las condiciones extremas de temperatura y roce al momento de ingresar a la Tierra vía atmósfera hacían de esta idea casi un imposible. Obviando estos dos problemas, se sentaba la nueva interrogante de “si la vida se originó en el espacio y llegó posteriormente a la Tierra, ¿cómo se originó la vida en el espacio?”. Todos estos inconvenientes fueron suficientes para que el supuesto planteado por Arrhenius, a pesar de su amplia reputación como químico, no contara con mucho apoyo en el mundo científico de la época. Muchos creacionistas malentendieron los postulados de Arrhenius como una suerte de “creación extraplanetaria”, aludiendo a que la vida había sido creada por una entidad sobrenatural que no pertenecía a nuestro mundo.

Nueva oportunidad para la panspermia

Los supuestos de la panspermia fueron poco avalados desde su formalización hasta 1974, donde el científico cingalés Chandra Wickramasinghe junto con el científico inglés Fred Hoyle demostraron, desde sus campos de estudio (astrofísica) que algunos meteoritos, una vez ingresados a la atmósfera, contenían moléculas orgánicas procedentes desde el espacio exterior las cuales podrían haber dado origen a organismos simples. También observaron que el paso de asteroides y meteoritos cerca de la atmósfera terrestre dejan como residuo estelar partículas comunes que poseen las bacterias en su estructura molecular. Esta evidencia permitió refrescar la idea de la panspermia, estableciendo con base científica la posibilidad del poblamiento terrestre a partir de organismos unicelulares de baja complejidad desde el espacio exterior.

Evidencia actual que avala la panspermia

En la actualidad, el desarrollo tecnológico ha permitido explorar rincones de nuestro planeta considerados como inhabitables (cráteres volcánicos, profundidad del mar, fumarolas submarinas, etcétera), encontrando en ellas con mucha sorpresa para los científicos, formas de vida especialmente adaptadas a estas condiciones hostiles de vida, homologables a las condiciones físicas que se pueden encontrar en un meteorito entrando a la atmósfera terrestre. La identificación de las bacterias extremófilas (bacterias que pueden sobrevivir en nichos ecológicos altamente hostiles) ha surgido como nueva evidencia a favor del poblamiento extraterrestre propuesto por la panspermia de Arrhenius.