El jacarandá (Jacaranda mimosifolia)

Conoce las características principales del jacarandá (Jacaranda mimosifolia) en cuanto a su distribución, ecología, usos por el hombre y otras características de importancia biológica.


¿Cuál es su distribución?

El jacarandá (Jacaranda mimosifolia) es un árbol endémico de América del Sur, y se encuentra ampliamente distribuido en su hábitat natural dado en el noreste argentino, Paraguay, Bolivia y zonas del sur de Brasil, aunque dado su valor ornamental y facilidad de adaptación a climas mediterráneos, actualmente está ampliamente distribuido en diversas partes del mundo, siendo fácilmente reconocido como un árbol característico de ciudad, sobre todo en Nueva Zelanda, España. Islas Canarias, México, Chile, el sur de Estados Unidos, Portugal, Italia y Hawai.

Generalidades

El jacarandá es un gran árbol que pertenece a la división Magnoliophyta, familia Bignoniaceae. Puede alcanzar hasta los 12 metros de altura y en promedio siempre mide más de 8. El tronco es por lo general curvado y torcido, con una corteza parda a gris, con un diámetro promedio de unos 40 cm a 70 cm. Cuando los árboles son jóvenes, la corteza es lisa, en tanto que este envejece se va agrietando, lo que es un buen indicador de la edad del árbol. Las ramas del jacarandá dan paso a una copa no tan densamente frondosa, y que produce un sombreado relativo, adoptando formas variadas y poco definidas, que van desde el tipo sombrilla a aspectos más piramidales. Posee hojas compuestas grandes, de hasta 50 cm, que comienzan a aparecer durante las estaciones cálidas (comienzos del verano). La flor del jacarandá es característica y por lo cual este árbol es muy codiciado desde el punto de vista ornamental: es una panícula (racimo) formado por florecillas de hasta 5 cm, con 5 pétalos cada una, formando una corola tubular ya que estos pétalos están soldados entre sí. La coloración de las flores del jacarandá es vistosamente azul violeta. Posee un fruto característico de contextura leñosa, como una lámina de bordes aserrados y algo curvado; cuando está inmaduro es de color verde y cuando ha madurado y las semillas, que poseen membranas que le permiten la dispersión por el viento, son liberadas, se vuelve de color pardo.

Ecología de la planta

Los jacarandá son árboles cuyas raíces no son muy profundas ni se ramifican muy lejos del árbol en sí mismo, por lo que dependen de las condiciones de agua y nutrientes del suelo locales con fuerza: no resisten periodos de privación de agua muy prolongados, por lo que cuando han sido introducidos en ciudades que no forman parte de su hábitat natural requieren de riego constante. Son de características semicaducas, es decir, no botan todas sus hojas en las estaciones frías, pero a lo largo de la vida de estos las renuevan al menos una vez en su totalidad. Poseen un crecimiento muy lento y son muy longevos, pudiendo lograr hasta los 100 años de edad. Las flores del jacarandá aparecen poco antes de la aparición de las primeras hojas nuevas, y puede producirse una segunda floración durante febrero (término del verano austral).

Importancia para el humano

El jacarandá es un árbol que ha sido introducido en muchas partes del mundo como árbol ornamental de ciudades, dado que es un árbol que resalta entre otros por el colorido de sus flores, requiere de pocos cuidados de mantención, es altamente longevo y provoca bajas alteraciones del entorno donde son plantados. Las infusiones preparadas desde la flor del jacarandá poseen propiedades antitumorales y antisépticas, sin embargo el consumo directo de cualquier parte de esta planta es altamente tóxico, pudiendo provocar respuestas alérgicas fuertes. La madera del jacarandá es utilizada en la fabricación de muebles, y los frutos una vez han madurado son usados en la construcción de artesanías y elementos de ornamento.

Tabla resumen

Nombre común Jacarandá
 Nombre científico Jacaranda mimosifolia
 Distribución Originario de América del Sur, estando presente principalmente en Argentina, Paraguay, Barsil y Bolvia. Ha sido introducido en diversas parte del mundo, como Nueva Zelanda, Europa, Norteamérica, islas oceánicas como las Canarias y Hawaii y otros países de Sudamérica.
 Ecología (generalidades) Árbol que posee bajos requerimientos de cuidado, siendo la cantidad de agua la condición limitante que puede condicionar su sobrevida (esta debe ser constante).
 Importancia humana Su madera es utilizada en carpintería y mueblería, pero es ampliamente utilizado como elemento estético en muchas ciudades del mundo dada su hermosa flor azul violeta.