Sistema inmune: órganos

Conoce las estructuras especializadas en la producción de células inmunes: órganos del sistema inmune y linfa.


El sistema inmune está presente de una u otra forma en todos los organismos; en las bacterias existen enzimas que destruyen ADN invasor (por ejemplo, para evitar la infección de virus), en protozoos surge la fagocitosis de agentes inespecíficos. A nivel del Reino Animal, las esponjas presentan rechazo inmune al no aceptar injertos híbridos, los gusanos planos y cilíndricos presentan células que describen la segunda línea de defensa por fagocitosis y proteínas del complemento, los moluscos y artrópodos poseen un sistema del complemento con una bien descrita vía alternativa y los equinodermos muestran rechazo de trasplantes y necrosis tumoral. A nivel de peces óseos y cartilaginosos aparecen los primeros tejidos especializados en forma de órganos inmunes, siendo el timo y bazo, productores de linfocitos T y B respectivamente, los primeros en surgir. A nivel de anfibios, reptiles, aves y mamíferos surge una tercera línea de defensa de la mano de las inmunoglobulinas, las que permiten el reconocimiento antígeno-anticuerpo.

En general, los seres humanos poseemos a lo largo de nuestro cuerpo una serie de órganos y estructuras interconectadas a través del sistema linfático, el cual está constituido principalmente por:

  • Glándula adenoides y amígdalas: ubicadas respectivamente en la región nasal y laríngea, son nódulos linfáticos especializados en controlar infecciones a nivel inicial del tracto respiratorio y además aportan linfocitos a la circulación sanguínea.
  • Ganglios linfáticos (linfonodos): pequeñas aglomeraciones productoras de secreción (linfa) que mantienen interconectadas, junto al sistema circulatorio, a todas las estructuras del sistema inmune y linfático. Están altamente irrigados, para así poder ingresar con alta eficacia al sistema circulatorio a las células y proteínas inmunes que se alojan en su interior.
  • Nódulos linfáticos: se encuentran distribuidos por todo el cuerpo y se agrupan en regiones particulares, como cuello, axilas, ingle, codos y zona poplítea (atrás de las rodillas). Su función es eliminar agentes patógenos presentes en la linfa, tejido fluido del sistema linfático.
  • Timo y bazo: el timo se encuentra ubicado en la caja toráxcica, sobre el corazón, mientras que el bazo se encuentra en la cavidad abdominal, hacia la izquierda del plano medio cercano al estómago. El timo se encarga principalmente de la maduración de los linfocitos, formando en ellos diversos antígenos según la expresión del complejo mayor de histocompatibilidad, en tanto que el bazo se encarga de reciclar a los eritrocitos (glóbulos rojos) cuando han cumplido su vida media y de generar una respuesta inmune frente a variados antígenos sanguíneos.
  • Placas de Peyer: corresponden a ganglios y nódulos linfáticos especializados ubicados a lo largo y alrededor del intestino, en ellos se producirá la activación de linfocitos y control de infecciones a nivel del tracto intestinal.
  • Médula ósea: ubicada al interior de los huesos largos y planos (por ejemplo, entre varios, húmero, tibia, fíbula, ulna, radio, falanges, costillas), se encarga de generar mediante un proceso llamado hematopoyesis todas las células sanguíneas, entre ellas los leucocitos, linfocitos y macrófagos.