Sistema o aparato reproductor femenino

Descubre la anatomía y fisiología del sistema reproductor femenino y los cambios en la sexualidad ocurridos durante la pubertad y adolescencia.


Tanto las estructuras relacionadas a los sistemas reproductores masculino como femenino se forman tempranamente a nivel embrionario a partir de tejidos comunes en ambos sexos, los que se diferenciarán desde antes del nacimiento y completarán su desarrollo en la pubertad y adolescencia.

En el caso de las mujeres, casi todos los órganos y estructuras reproductoras se encuentran a nivel interno, entre las cavidades pélvica y abdominal, por lo que para asegurar la continuidad de la vida es necesario que el hombre introduzca su pene en la vagina de la mujer y deposite en ella su semen. Una vez ocurre este hecho, los gametos masculinos, espermatozoides, comienzan un viaje épico hasta encontrarse con el gameto femenino, el ovocito, el cual si llega a ser fecundado, se implantará en el interior del sistema reproductor femenino.

Órganos sexuales femeninos

  • Como ya se había comentado, la mayoría de los órganos sexuales femeninos se encuentran dentro de la cavidad pélvica y abdominal de la mujer, siendo la puerta de entrada de este sistema la vagina, la cual no es una estructura como tal, sino que es una cavidad anatómica cuyas paredes se encuentran formadas por tejido muscular. La vagina servirá de receptáculo del pene durante el coito (relación sexual), y en su zona superior se encontrará un estrechamiento cuya función es separar esta abertura de la cavidad más interna, el útero.
  • El engrosamiento recibe los nombres de cérvix uterino o cuello del útero. Cuando una mujer está embarazada, el cérvix uterino se sella con un tapón de mucosidad, para aislar el medio externo del medio interno donde se desarrolla él futuro bebé.
  • En la región externa se encuentran engrosamientos de piel cuyas principales funciones son proteger de golpes y roce durante el coito y mantener la abertura vaginal humectada; estos engrosamientos reciben el nombre de labios menores (próximos a la cavidad vaginal) y labios mayores (poco más distantes a la cavidad vaginal).
  • En la zona pélvica anterior existe gran acumulación de tejido graso, en el cual crecen vellosidades, llamado monte de Venus, el cual también tiene como fin reducir el impacto y roce durante el coito.
  • Pequeños orificios próximos a la vagina se muestran como las desembocaduras de glándulas internas cuyas secreciones tienen como fin humectar y facilitar la penetración del pene durante el coito, estas son las glándulas de Bartolino.
  • En la parte superior de la abertura vaginal se encuentra una estructura eréctil muy pequeña (por lo general < 2 cm) que se asocia al placer sexual y orgasmo femenino, llamado clítoris. Esta estructura posee una gran cantidad de receptores nerviosos, los cuales al ser estimulados responden con un aumento de excitación y orgasmo.
  • Volviendo al interior de la cavidad vaginal, y luego de cruzar el cérvix uterino, ya en el útero, se encuentra que sus paredes están revestidas de un tejido altamente irrigado (rico en vasos sanguíneos de tipo capilar) llamado endometrio. Cuando ocurre la fecundación (unión del espermatozoide con el ovocito), la célula fecundada (cigoto) se implantará en este tejido. Si no ocurre fecundación, este tejido se desprende en promedio de una vez cada 28 días, dando origen al sangrado menstrual (menstruación).
  • Hacia la parte superior del útero, y en disposiciones laterales, se encuentran dos conductos, denominados oviductos (antes llamados trompas de Falopio), los cuales también se encuentran revestidos internamente de endometrio (pero no reúnen las condiciones para alojar un cigoto y terminar un embarazo normal).
  • Al final de cada oviducto se encontrará una estructura de tamaño similar a una almendra denominada ovario, estructura glandular femenina que liberará la hormona sexual femenina, estrógenos y que además contendrá en su interior los gametos femeninos, ovocitos. A diferencia de los varones y sus espermatozoides, los ovocitos se forman tempranamente durante el desarrollo embrionario, por lo que una mujer cuenta con un depósito limitado de gametos, no así el varón que es capaz de producirlos desde la pubertad hasta su muerte.

Sistema reproductor femenino en funcionamiento

  • Una vez se ha iniciado el desarrollo de las estructuras sexuales femeninas a nivel embrionario, se define la cantidad de ovocitos con los cuales contará una mujer para el resto de su vida. Estos se almacenan hasta la pubertad, donde son liberados por lo general de a uno cada mes, hasta los 50 años de la mujer aproximadamente, cuando se termina el depósito de ovocitos.
  • Para que se produzca fecundación, un hombre de penetrar la vagina de una mujer con su pene, lugar donde luego de un orgasmo depositará el semen. El pene jamás cruza el cérvix uterino, independiente de su tamaño.
  • La penetración es facilitada por las secreciones de las glándulas de Bartolino, que lubrican las paredes y entrada vaginal, permitiendo un ingreso menos abrupto del pene.
  • Una vez ha sido depositado el semen en la vagina, estos comienzan su trayecto hacia el encuentro de un ovocito. Este trayecto, se especula, es mediado por la capacidad de atracción química que tendrían los ovocitos sobre los espermatozoides, pero aún no hay trabajos concluyentes que lo reafirmen.
  • Los espermatozoides “nadan” hasta la parte superior del útero, entrando por ambos oviductos y encontrando en ellos a un (o más) ovocitos, donde ocurre el reconocimiento de estos y la posterior fecundación realizada solo por uno de los millones de espermatozoides que podrían llegar hasta ellos.
  • Una vez fecundado, el ovocito, que comienza a transformarse rápidamente en cigoto, se traslada por el oviducto correspondiente hacia el útero, donde se implantará en las paredes de este (específicamente en el endometrio), desarrollándose hasta formar un bebé hasta el momento del parto.