Tipos de tejido y sus funciones

Conoce cómo se establecen las células en tejidos especializados, permitiendo organizar los procesos biológicos de acuerdo a sus funciones.


En la información genética se encuentran codificadas las instrucciones para formar una gran gama de células que a su vez se organizarán en órganos especializados en diversas funciones, los que en conjunto formarán sistemas de órganos en los cuales los organismos sustentarán sus vidas. Esta jerarquía de procesos que permite una fácil distinción de tipos celulares (y tipos de tejidos) no es visible momentos posteriores a la fecundación ya que todas las células que comienzan a aparecer en los estados tempranos del desarrollo poseen igual forma, tamaño e información genética activada. Es necesario que ocurra diferenciación celular para que las células comienzan a reagruparse y a especializarse, según la información genética que mantengan activa y/o inactiva. Hacia la etapa terminal del desarrollo embrionario (a partir de los 3 meses de gestación) ya es posible distinguir una serie de órganos especializados en diversas funciones, los cuales están constituidos principalmente por 6 tipos de tejidos formados por células que actúan de manera coordinada con las demás de la vecindad. En síntesis, un tejido corresponde a un grupo de células que por el proceso de diferenciación celular comparten la misma función (o se relacionan a un mismo proceso en el organismo) y se han originado desde un nivel embrionario común (endodermo, mesodermo, ectodermo). Para que además este tejido sea considerado como tal, la o las capas de células que lo constituyen deben estar ancladas por una de sus caras a una lámina basal, es decir, no poseen poder de desplazamiento (salvo la sangre, considerada un tejido, donde sus células poseen gran poder de movilidad).

Tejidos animales

En los organismos de origen animal, los tejidos jerarquizan funciones tales como la digestión y obtención de energía, la inmunidad, protección y respuesta al entorno. Muchos de estos tejidos proceden desde un mismo origen embrionario llamado mesénquima embrionario, y son conocidos como tejidos conjuntivos, los cuales tienen la capacidad de conectar y ser puente entre otros tejidos, además de brindar sostén al organismo. En general, los tejidos son:

  • Tejido epitelial: posee la función de recubrir y proteger a través de capas (que pueden ir desde una célula (monoestratificadas) a muchas (pluriestratificadas). Recubre todas las cavidades y tubos internos del organismo (tubos digestivos, respiratorios, reproductivos, excretores), forma parte de cavidades secretoras (glándulas) y define capas protectoras de los órganos. La piel es parte del tejido epitelial, presentando aproximadamente 5 capas celulares (epidermis); en su estructura se pueden encontrar células que dan el color a esta (melanocitos) y otras defensivas (células de Langerhans).
  • Tejido adiposo: células especializadas en el almacenamiento de lípido (grasas), lo que permite almacenar energía para tiempos de estrés energético. Estas reservas actúan como capas amortiguadoras de los órganos y estructuras internas, ya que tienden a acumularse alrededor de estos. La disposición de estas células es irregular, pudiendo alcanzar grandes tamaños producto de los lípidos guardados en su interior.
  • Tejido sanguíneo: es el único tejido que presenta fluidez, es decir, sus células no se hallan ancladas a una lámina basal. Está subdividido en una fase sólida o celular, constituida por los glóbulos rojos, blancos y plaquetas, y una fase líquida o plasma, constituida principalmente por agua.
  • Tejido muscular: formado por células llamadas miocitos, tienen la capacidad de generar una respuesta de contracción muscular, y con ello, movimiento y/o respuesta al entorno. Esta capacidad está ligada al tejido nervioso, el cual comanda el accionar del tejido muscular. El tejido muscular se subdivide en 3: tejido muscular esquelético, de acción voluntaria, tejido muscular liso, de acción involuntaria y automática, y tejido muscular cardíaco, de acción involuntaria y automática, inclusive del sistema nervioso central.
  • Tejido nervioso: formado por células nerviosas que conducen y producen el impulso nervioso (neuronas) y por aquellas que asisten a estas (células neurogliales). Este tejido está ligado al tejido muscular, y juntos comandan la respuesta de los organismos al entorno.
  • Tejido óseo: constituye el sostén del organismo a través de los huesos y esqueleto, está formado por 3 tipos celulares, los osteoblastos, encargados de formar nuevo hueso, los osteocitos, encargados de almacenar calcio y fortalecer el hueso existente, y los osteoclastos, encargados de reciclar el hueso antiguo y sus desechos.

Tejidos vegetales

Los organismos vegetales también presentan organización en tejidos, los que se establecen de manera general en:

  • Meristemas: corresponden a agrupaciones de células vegetales sin diferenciar, capaces de regenerar cualquier tipo de tejido y estructura vegetal (hojas, tallo, corteza, raíz, etcétera). Por lo general se ubican en las raíces y los extremos de troncos y tallos).
  • Parénquima: corresponden a células que se han diferenciado, dando paso a células de diverso tamaño y forma. Es posible encontrarlos en órganos maduros de los vegetales, como corteza, raíces y hojas.
  • Haces vasculares: corresponde a células (en el caso del floema) que conducen los productos nutricionales formados en las hojas mediante la fotosíntesis, o a huecos dejados por células muertas (en el caso del xilema) mediante los cuales se conduce la materia bruta (agua y sales minerales) desde las raíces hacia las hojas para el proceso de fotosíntesis.