Lesiones en el Deporte

En las últimas décadas existe un claro aumento de la incidencia de lesiones durante la práctica deportiva. Las exigencias físicas, psíquicas, comerciales, etc., del deporte y más concretamente en el de alto nivel, han supuesto un incremento desmedido de los requerimientos físicos durante la competición.


En las últimas décadas existe un claro aumento de la incidencia de lesiones durante la práctica deportiva. Las exigencias físicas, psíquicas, comerciales, etc., del deporte y más concretamente en el de alto nivel, han supuesto un incremento desmedido de los requerimientos físicos durante la competición. Además, con el objetivo de adaptar a los deportistas a las exigencias competitivas, resulta necesario realizar sesiones preparatorias donde se incluyen esfuerzos que en ocasiones no resultan familiares y pueden sobrepasar el umbral de la competición. No obstante, la competición resulta mucho más lesiva como lo demuestran estudios con jugadores de fútbol donde se observan entre 12 y 35 lesiones cada 1000 horas de competición, mientras que durante el entrenamiento la incidencia es más baja observándose entre 1,5 y 7,6 lesiones cada 1000 horas (Dvorak y Junge, 2000).

Entre los factores de riesgo asociados a esta incidencia de lesiones, revisados por Dvorak y Junge (2000) destacamos:

  • la inestabilidad articular,
  • la falta de fuerza muscular,
  • la disminución del rango de movimiento articular,
  • la falta de flexibilidad muscular,
  • alteraciones biomecánicas corporales como la lordosis lumbar,
  • aspectos psicológicos como la ansiedad competitiva,
  • lesiones previas con recuperación insuficiente,
  • un mayor nivel de rendimiento deportivo,
  • la cantidad y el tipo de entrenamiento realizado,
  • la no utilización de elementos de protección,
  • el tipo y el estado del terreno de competición y entrenamiento,
  • la alternancia del tipo de superficie,
  • la existencia de contacto directo durante la práctica deportiva, en algunos deportes colectivos un 75% de las lesiones producidas son consecuencia de traumatismos entre jugadores

Con mucha frecuencia las lesiones ocurridas, tanto las traumáticas como las provocadas por sobrecarga, involucran a alguna articulación. Si recopilamos estadísticas recientes sobre los motivos que impiden a un deportista seguir con su proceso habitual de entrenamiento y de competición, observamos que los esguinces del tobillo y de la rodilla se encuentran a la cabeza de todas ellas. El esguince de tobillo resulta uno de los problemas más comunes en medicina del deporte, está considerado como una lesión leve pero, en muchos casos, existen gran cantidad de síntomas residuales que persisten a lo largo de meses y años. Estas molestias, entre las que destacamos la inestabilidad mecánica, la rigidez y el edema intermitentes, así como las lesiones cartilaginosas, pueden ocasionar futuros daños degenerativos (Anandacoomarasamy y Barnsley, 2005).

Si analizamos la relación de causas citadas anteriormente no resulta complicado elaborar una batería de estrategias preventivas. Con frecuencia, los deportistas no disponen del tiempo necesario para incidir en todas ellas y, junto a los profesionales que colaboran en el cuidado de su salud, persiguen la búsqueda de actuaciones que resulten muy eficaces. Desde hace dos décadas nos encontramos recopilando información acerca de los beneficios aportados por el entrenamiento de la propiocepción. La investigación sobre este tipo de entrenamiento ha estudiado los efectos sobre la posición articular, la kinestesia, el equilibrio y la coordinación, el tiempo de reacción muscular y sobre la fuerza muscular. Existen evidencias científicas sobre las repercusiones de este tipo de trabajo en la reducción del riesgo de lesión que a largo plazo supondrá una mejora del rendimiento durante el entrenamiento y la competición (Anderson, 2002).

A lo largo de este artículo estudiaremos el significado de la propiocepción, sus fundamentos fisiológicos, así como sus efectos como estrategia de prevención y recuperación de lesiones.

(*) Este trabajo lo puedes encontrar completo en el archivo comprimido