9 de Julio: Independencia Argentina

La Declaración de la Independencia de Argentina es el resultado de una decisión democrática tomada en Tucumán, en 1816.


El inicio del proceso de Independencia argentino es la Junta del 25 de mayo de 1810, pero en ella se hablaba de gobernar en vistas de la condición de prisionero del rey Fernando VII. Al ser liberado el monarca ya no tuvo sentido jurídico el autogobierno.

Congreso de Tucumán

33 diputados

Por cinco años el país se había envuelto en gobierno débiles. El 15 de abril de 1815 se produce una revuelta en contra de Carlos María Alvear , en que los nuevos gobernantes exigen un Congreso Nacional Constituyente. Se eligen 33 representantes de las diversas provincias de lo que era el antiguo Virreinato de la Plata, con las excepciones de Alto Perú que estaba controlado por los españoles, Paraguay que se había en los hechos convertido en independiente y  la Liga Federal, que se sentían desplazados por el fuerte centralismo de Buenos Aires. En todo caso, Córdoba sí participó. Los 33 representantes, con el título de diputados, se reunieron en Tucumán para reorganizar a la nación Argentina. El nombramiento del general Juan Martín Pueyrredón como Director Supremo sirvió para ordenar el complejo estado del país. El Congreso en Tucumán tenía por símbolo el descentralizar al país, el darle relevancia a las provincias; paradojalmente,  Pueyrredón debió asumir su rol ejecutivo en Buenos Aires, por lo tanto no estará en la firma de la Independencia.

El representante de Jujui

A pedido del diputado Teodoro Sánchez de Bustamente, representante de Jujui, se discutió en la asamblea respecto de la necesidad de declararse independientes. España y sus aliados en Europa, a través de la Santa Alianza, habían estado restaurando las monarquías anteriores a las guerras napoléonicas, y ya Chile había sido reconquistado para el Imperio Español. Por cierto, el gobernador de Cuyo, José de San Martín, también presionó para darle urgencia al tema.

Declaración de la Independencia

El 9 de julio de 1816, durante larga presidencia del representante de San Juan, Francisco Narciso de Laprida, se realiza la pregunta histórica: “¿Queréis que las Provincias de la Unión sean una Nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?”

La respuesta de todos los diputados fue afirmativa, aprobándose la independencia nacional. En el texto de la  declaración se señala:

…”invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España“…

Celebraciones

En los días siguientes las gente de Tucumán salió a las calles a celebrar. Se adornaron las calles con flores, guirnaldas y banderas. Bailes en las calles y en los salones. Incluso se llegó a elegir una reina de belleza, doña Lucía Aráoz, quien a pesar de su título de “reina de la patria”, fue apoyada incluso por los republicanistas.

Un poco después, el 21 de julio, la Independencia es jurada ante la presencia de autoridades militares, eclesiásticas y políticas. En aquella ceremonia tomó la palabra el general Manuel Belgrano, el cual habló de la libertad y de quienes luchan por ella, rindiendo homenaje a los caídos por la Patria en la ya iniciada guerra en el Alto Perú, en contra de España. Y declarándose monarquista, propuso nombrar a un descendiente de los antiguos reyes Incas como monarca de toda sudamérica.

El inicio del país

Durante esas semanas se estableció además la bandera nacional de las Provincias Unidas, dos franjas celestes y una blanca, en calidad de bandera menor; mientras quedaba pendiente la bandera nacional mayor, la que lleva el Sol.

Aún quedaba mucho por hacer. Todavía era necesario decidir si el país estaría bajo una monarquía, como la mayoría de las naciones de esa época, o sería una república. Y si el país sería un Estado federado, como Estados Unidos, o una república unitaria.

En 1835 se estableció que tanto esta fecha, 9 de julio, como la de la primera junta, 25 de mayo, serían celebradas con la misma importancia, decretándose para ambos días de fiesta.