El sistema solar y su alrededor

Los planetas, visión de la antigüedad sobre el Universo, Big Bang, evolución de los modelos del Universo y más…


Desde la aparición del hombre. La observación de la naturaleza ha despertado tal interés que aún hoy en día. La contemplación del cielo y lo que esta más allá de él provoca una sensación equivalente a ese miedo sagrado de las primeras civilizaciones, mal llamadas primitivas.

A lo largo del desarrollo tecnológico de nuestra civilización grandes preguntas se han podido responder y predecir dentro del comportamiento natural de nuestro sistema solar como las fases de La Luna, sus posibles habitantes, los eclipses, las estaciones, el movimiento de los planetas sin embargo, a la vez existen. Grandes preguntas por realizar y responder, probablemente sólo una de ellas podamos entender en nuestra corta pero intensa presencia como parte de un todo en este tercer Planeta del Sistema Solar.

Sistema Solar

  • Llamamos Sistema Solar a un conjunto de planetas y otros cuerpos celestes que tienen en su centro al Sol. El planeta Tierra, que nosotros habitamos, forma parte de él.
  • Además, está constituido por otros ocho planetas, más de treinta satélites, varios millones de planetoides, otros tantos millones de meteoritos y muchos cometas.
  • Este Sistema Solar pertenece a una agrupación de astros mayor, llamada galaxia, en la cual podríamos encontrar muchos sistemas solares.
  • La galaxia en la cual se encuentra la Tierra ha sido bautizada como Vía Láctea, y de ella todavía queda mucho por conocer. De hecho, día a día los científicos están descubriendo distintas cosas tanto sobre ella como sobre el Universo.
  • El Sol es una más de las millones de estrellas que existen. ¿Sorprendido? Se caracteriza por ser la más cercana a la Tierra, y por eso nos da calor y nos ilumina, siendo fundamental para nuestra vida. El Sol se mueve de la Vía Láctea, arrastrando a todos los componentes del Sistema Solar en este enorme movimiento. Es una estrella como las demás: una esfera de gases incandescentes, que posee una gran cantidad de energía. Precisamente esta energía es la que llega en forma de luz y calor a la Tierra, y la que permite la vida en ella.
  • Si por alguna razón el Sol dejara de brillar, nos quedaríamos sin luz, entonces, ya no existirían el día ni la noche. Tampoco podrían crecer las plantas y los animales no serían capaces de sobrevivir, entre muchas otras consecuencias negativas para el planeta.

Los planetas

La Tierra, como ya sabes, es uno de los nueve planetas que giran alrededor del Sol. Los otros son:

o Mercurio.
o Venus.
o Marte.
o Júpiter.
o Saturno.
o Neptuno.
o Urano.
o Plutón.

  • Cada planeta tiene características particulares. Por ejemplo: Júpiter es el más grande, Saturno está rodeado por enormes anillos, Plutón es el más frío.
  • En otros aspectos se parecen: cada uno posee movimientos de rotación y traslación, igual que la Tierra. Debido a que están ubicados a diferente distancia del Sol, cada planeta tiene su propio tiempo para dar vuelta completa entorno a él (traslación). Así tenemos que, mientras la tierra demora 365 días (un año), Mercurio solo 88 días, porque está mucho más cerca. Y, en el otro extremo, Plutón tarda 248 años.
  • Ningún planeta tiene luz propia; ellos son cuerpos opacos que reciben la luz del Sol, y por eso podemos verlos. Además, todos son esféricos y achatados por los polos.

Visión de la antigüedad sobre el Universo

Los antiguos Griegos pensaban que el universo estaba formado por siete esferas concéntricas alrededor de la Tierra, en las que se situaban, sucesivamente, el Sol, La Luna y los planetas. La séptima esfera protegía al cosmos de una gran masa de fuego que se vislumbraba a través de pequeños puntos incandescentes y lejanos a los que llamaron estrellas fijas.

Teorías sobre el Sistema Solar

En el presente siglo, a través de análisis sistemáticos del cielo y con la ayuda de modernos radiotelescopios y potentes computadoras, muchos astrónomos intentan dar una explicación al proceso que inicio el Sistema Solar.

Hasta el momento, ninguna teoría o hipótesis logra explicar de manera plenamente satisfactoria dicho proceso.

Unas suponen la preexistencia de los planetas como cuerpos sólidos. Otros atribuyen la existencia de los planetas o fragmentos o parte de la materia configurada ya en estrellas. Otras no suponen la existencia de grandes cuerpos celestes, pero sí de la materia dispersa en forma de polvo y gases cósmicos.

Estas ideas han sido agrupadas en cuatro hipótesis:
1. La de la captura casual.
2. La del encuentro.
3. La nebular.
4. La protoplanetaria.

Teoría del Big Bang

Hay tres hechos relevantes observados por cosmólogos que sustentan la principal teoría explicativa actual sobre el origen del universo, conocida como la teoría del Big Bang. Estos tres hechos son:

  •  Todos los objetos del universo se están alejando unos de otros.
  •  En el cosmos hay una gran abundancia de los elementos químicos helio, deuterio y litio, que debieron ser creados al principio de la evolución del universo.
  •  El espacio esta inundado por una radiación de microondas que no procede de ningún objeto en concreto, sino del fondo intergaláctico.

Hay solo una hipótesis cosmológica que explica satisfactoriamente estos tres hechos observacionales: la teoría de la explosión Inicial Súbita o teoría del Big Bang. En términos muy resumidos, ésta postula que el universo comenzó súbitamente, a partir de un estado inicial a una muy alta temperatura y densidad, y que comenzó a expandirse hace entre 10 o 20 mil millones de años. Antes de este estallido, toda la materia del universo estaría concentrada en un conglomerado conocido como “Huevo Cósmico”: todo estaba allí, comprimiendo en un punto sin volumen y con todo el cosmos dentro de él. Esto es lo que en física se llama una singularidad. Dentro de ella ni el espacio ni el tiempo pueden existir. Por lo tanto, el comienzo de la expansión representó la creación del Universo. Antes de la explosión no sólo no había materia, sino tampoco espacio ni tiempo. La singularidad es, entonces, un límite en el tiempo para todas las cosas. De este modo, la pregunta “¿qué había antes del Big Bang?” deja de tener sentido. No existe un “antes” del Big Bang, pues no existía el tiempo. También pierde sentido la pregunta “¿qué causó el Big Bang?”, porque la “causa” implica un orden temporal (una causa siempre viene antes de un efecto), orden que no existía sino hasta el instante del comienzo de la expansión.

Evolución de los Modelos del Universo

Los antiguos Griegos idearon muchos modelos para explicar el Universo y su comportamiento. Un modelo de mayor éxito fue elaborado por un gran Astrónomo Ptolomeo en el siglo II d.C. Él suponía que los planetas se movían en círculos alrededor de la tierra que se encontraba en su centro, era un modelo Geocéntrico. Según este modelo, la Tierra permanecía estacionaria en el centro mientras los planetas, incluidos el sol y la luna, giraban en torno a ella.
En el siglo XVI, el astrónomo Polaco Nicolás Copernico presentó un modelo más sencillo para sustituir el de Ptolomeo. En el modelo de Copernico, el sol está en reposo, y los planetas, incluyendo la tierra, giran alrededor de él el órbitas circulares: Es el modelo Heliocéntrico. Este modelo tuvo muchos problemas con la convicciones religiosas de la época.
Con el invento del primer telescopio echo por Galileo, la Astronomía empezó a avanzar a pasos agigantados. Issac Newton, el gran genio del siglo XVII, estableció la ley de la Gravitación Universal.

Conclusión

El sistema solar está formado por nueve planetas que giran alrededor del sol, a diferentes distancias de él, describiendo órbitas elípticas donde el sol ocupa uno de los focos. De acuerdo a su ubicación, los planetas del sistema solar se dividen en dos categorías: los planetas interiores (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) y los planetas exteriores (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón).

Durante siglos el ser humano ha observado el cielo y los astros que nos rodean tratando de explicar su organización. Esto ha llevado a plantear diferentes modelos del cosmos, los más importantes han sido el modelo Geocéntrico y Heliocéntrico. El auge de la ciencia en el Renacimiento y la invención y uso del Telescopio, llevó a importantes avances en la comprensión del sistema solar. Los aportes de mayor importancia fueron hechos por Kepler, que formuló las tres leyes del movimiento planetario, y Newton, que planteo la ley de Gravitación Universal.

En el siglo XX, el gran avance tecnológico ha posibilitado la observación del espacio no sólo desde la Tierra, sino desde el exterior. Se han precisado medidas y datos; se han estudiado los movimientos de rotación y traslación de la Tierra; se han analizado los movimientos de la Luna, definiéndose cuatro fases más importantes: Llena, cuarto creciente, cuarto menguante y nueva, y se han dado repuesta a numerosos fenómenos como los eclipses. Un eclipse solar se produce cuando la Luna está ubicada entre el sol y la tierra, y un eclipse lunar, cuando la tierra queda ubicada entre el sol y la luna.