Historia de la luz

A continuación te presentamos un recorrido por la evolución histórica de lo que se ha pensado acerca de la luz.


Uno de nuestros sentidos más importantes, la vista, depende de la luz, estamos a diario recibiendo la luz que nos proporciona el sol, por ello la luz ha sido objeto de estudio científico desde hace ya varios siglos. Todo este tiempo de estudio nos ha permitido crear formas artificiales para producir luz, pero el camino para legar a lograrlo no ha sido fácil ni ha estado exento de equivocaciones.

La luz en la antigüedad

Lepucio (450 a.C.)

Formaba parte de la escuela Atomista, consideraba que los objetos eran fuentes que emanaban imágenes que eran captadas por los ojos, éstos hacían llegar la imagen al alma quien la interpretaba.

Apuleyo (400 a.C.)

Formaba parte de la escuela Pitagórica, a diferencia de la visión anterior, consideraban que los ojos eran los emisores, en lugar de los objetos. Suponían que los ojos ‘palpaban’ los objetos a través de una fuerza invisible (una especie de tentáculo) y producto de esta exploración eran capaces de determinar sus dimensiones y color.

Euclides (300 a.C.)

Al igual que Apuleyo, formaba parte de la escuela Pitagórica. Propone que en lugar de emitir una fuerza invisible, los ojos emiten un rayo de luz que se propaga en línea recta hasta llegar al objeto.

La luz en la edad media

Ajasen Basora (965 – 1039)

Propone que la luz es un proyectil proveniente del sol, choca en los objetos y rebota llegando así a nuestros ojos.

La luz en la edad moderna

Pierre de Fermat (1657)

Descubre el principio del menor tiempo, establece que la luz viaja entre dos puntos siguiendo el camino más corto –que demora menos tiempo-.

Isaac Newton (1668)

Propone una teoría corpuscular, para él la luz estaba compuesta de diminutas partículas (o corpúsculos) que viajaban en el éter, el éter era la sustancia hipotética en la que se creía que viajaban las ondas. Proponía que la luz se reflejaba de forma similar a una pelota rebotando sobre una superficie, y se refractaba al pasar de un medio a otro por la diferencia de velocidad entre éstos; así los medios más densos transmitirían la luz con una velocidad mayor pues las partículas luminosas serían atraídas más fuertemente.

Ole Roemer (1676)

Realiza la primera medición de la velocidad de la luz, basándose en el estudio de los eclipses en Júpiter. Plantea que la luz viaja a 225.000 km/s, una cifra que, pese a ser errónea, es aceptable considerando la poca precisión con la que se podía medir en aquella época la distancia de los planetas.

Christiaan Huygens (1690)

Basa sus postulados en los trabajos realizados, años antes, por René Descartes. Huygens suponía que la luz era un fenómeno ondulatorio, una propuesta radicalmente opuesta a la de Newton, dando origen así a una discusión que se prolongó por cerca de doscientos años.

Thomas Young (1816)

Descubre la interferencia de la luz y concluye que la luz es una onda transversal.

Michael Faraday (1845)

Descubre que los efectos de los campos magnético y eléctrico asociados a la materia interactúan con la luz, establece que el plano de polarización de la luz cambia proporcionalmente a la intensidad del campo magnético en la dirección de propagación de la onda de luz. En la actualidad este efecto es conocido como: efecto Faraday.

En la actualidad sabemos que Newton y Huygens estaban en lo cierto, pues la luz es una forma de energía que tiene una naturaleza dual: ondulatoria y corpuscular, es decir, se comporta como una onda electromagnética y como un conjunto de pequeñas partículas a la vez. Sabemos además que la luz viaja a 300.000 km/hr en el vacío y que esta velocidad disminuye conforme aumenta la densidad de los medios a  través de los que se propaga.