Cordillera de los Andes

La Cordillera de los Andes es el rasgo más característico del relieve de Chile, pues junto con ser una cadena de macizos altos y compactos, recorre todo el territorio de Chile Continental e incluso, se logra proyectar al Territorio Antártico.


En la zona del Norte Grande, la Cordillera de los Andes se presenta como una compacta cadena de volcanes y nevados, los que alcanzan alturas promedio de 6.000 metros, encontrándose en ellos los puntos más elevados del territorio chileno.

En la región del Norte Chico la Cordillera de los Andes cambia su fisonomía drásticamente debido a la existencia de los llamados valles transversales, los que se forman por la presencia de una serie de cordones montañosos que atraviesan el territorio en sentido este-oeste; además, en el Norte Chico desaparecen los conos volcánicos que determinan el paisaje del Norte Grande.

En la región de la Depresión Intermedia, la altitud de la Cordillera de los Andes comienza a perder altura en forma progresiva, bajando desde los 6.000 (en las proximidades de Santiago) hasta los 3.000 metros en las cercanías de Chillán. Entre las ciudades de Curicó y Temuco, la Cordillera de los Andes origina la presencia de un relieve precordillerano que se conoce como la Montaña y que alcanza alturas con un promedio de 450 metros de altitud.

A medida que se avanza hacia el sur, el macizo andino sigue perdiendo altura, aunque aún se pueden encontrar puntos que sobrepasan los 3.000 metros; de la misma forma, la Cordillera de los Andes recupera su volcanismo, una circunstancia que complementada con el efecto de las nieves que descienden y la acción de los hielos forman un paisaje bastante particular que se caracteriza por la presencia de las denominadas cuencas lacustres.

En la región austral la Cordillera de los Andes continúa su descenso y como consecuencia de la fuerte acción de los glaciares el macizo pierde su continuidad y se transforma en una serie de islas que dan forma a especies de laberintos de islas, fiordos, canales y campos de hielos; esta última circunstancia determina que el acceso terrestre a esta región sea muy dificultoso.

En última instancia, la Cordillera de los Andes al llegar a las proximidades del Cabo de Hornos se sumerge en el océano para sólo reaparecer en el continente antártico, en donde recupera su altura y alcanza los 2.500 metros en algunos puntos; en esta región la Cordillera de los Andes se conoce con el nombre de Antartandes.

La relevancia y trascendencia de la Cordillera de los Andes para los habitantes del territorio que ocupa la República de Chile, radica principalmente en su función de biombo climático frente a las corrientes de vientos que provienen desde Argentina; de la misma forma, la Cordillera de los Andes actúa como una frontera natural con el Estado argentino. Por otro lado, en las cumbres del macizo andino se encuentran enormes reservas de agua dulce que son de gran valor estratégico para nuestro país; en el mismo contexto, en el compacto cordón andino se hallan grandes yacimientos minerales e ingentes recursos forestales que en la actualidad dan vida a gran parte de las actividades productivas del país.