Planicies Litorales

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Este rasgo del relieve del territorio de Chile esta conformado por un conjunto de planicies y terrazas costeras que se desarrollan entre la Cordillera de la Costa y el mar, aunque de manera discontinua en la zona norte del país, y en forma más estable en adelante hasta el canal de Chacao.

En la zona del Norte Grande, como consecuencia de la presencia del denominado farellón costero, las Planicies Litorales son relativamente escasas, convirtiéndose esta en una circunstancia que dificulta la ocupación humana de esta parte del territorio. Sin embargo, en aquellas zonas en donde las planicies son más anchas (entre 3 y 5 kilómetros) se ubican las ciudades más grandes e importantes del Norte Grande: Iquique, Antofagasta, Tocopilla y Taltal; estos núcleos urbanos concentran la mayor densidad de población de la zona, en gran medida porque estas planicies favorecen el establecimiento de centros de portuarios que catalizan la economía de toda la región.

En la región del Norte Chico, como consecuencia de la presencia de los valles transversales, las Planicies Litorales alcanzan una mayor amplitud debido a que por la discontinuidad que caracteriza a la Cordillera de la Costa, las planicies logran empalmarse directamente con la Depresión Intermedia. El mayor ancho de las Planicies Litorales se ubica en la zona de La Serena-Coquimbo, en donde alcanza un ancho máximo de 30 kilómetros, una situación que facilita la ocupación humana y el desarrollo de las comunicaciones terrestres. En las postrimerías del Norte Chico, al sur del río Limarí, las Planicies Litorales tienden a estrecharse para luego reaparecer en forma más clara en la región de Valparaíso.

En la zona central, tras la ribera sur del río Aconcagua y hasta las proximidades de Constitución, las Planicies Litorales recuperan amplitud y adquieren mayor continuidad, lo que genera condiciones físicas propicias para el desarrollo de asentamientos humanos. Posteriormente, en la zona comprendida entre Constitución y Concepción, las Planicies Litorales sufren la alternancia entre farellones y acantilados y estrechas planicies que progresivamente se van reduciendo.

En la zona sur, tras la desembocadura del río Biobío, y contiguo al Golfo de Arauco, las Planicies Litorales alcanzan mayor amplitud anticipándose a la Cordillera de Nahuelbuta. Entre los ríos Imperial y Toltén, y desde la zona de Maullín y hasta el canal de Chacao, el límite entre las Planicies Litorales y la Cordillera de la Costa es cada vez más difuso y la primera macroforma tiende a reemplazar al cordón costero, y de hecho, logra comunicarse directamente con la Depresión Intermedia.

En la zona occidental de la isla de Chiloé, las Planicies Litorales son apenas perceptibles, y manifiestan una escasa presencia en torno al golfo de Ancud y Cucao; y finalmente, las Planicies Litorales reaparecen por última vez en la isla Guafo.

La relevancia de las Planicies Litorales es significativa pues posibilitan el desarrollo de importantes centros urbanos, los que permiten una gran actividad portuaria y pesquera; además, la presencia de las Planicies Litorales facilita el establecimiento de vías terrestres de comunicación que conectan al interior del territorio nacional con los mercados internacionales, y por el desarrollo de actividades agrícolas, industriales y turísticas.