Tipos de Escurrimiento

El análisis de los tipos de escurrimiento presentes en el territorio de Chile posibilita la obtención de una perspectiva integradora acerca del comportamiento general de nuestros ríos; para ello es necesario relacionar una serie de factores como el clima, la fisiografía y la fitogeografía.


Los tipos de escurrimiento que se pueden hallar en el territorio chileno han determinado que se establezcan tres áreas: el área endorreica, el área arreica, y el área exorreica.

Área Endorreica

El área endorreica se ubica a partir del extremo norte del país, y se extiende hasta los 23º de latitud sur. La principal característica que exhibe es la presencia de cursos de agua que no desembocan de forma permanente en el océano, situación originada por sus escasos caudales y por las condiciones del terreno. Los ríos asociados al área endorreica se encuentran en el altiplano chileno y en las quebradas.

Las quebradas son cursos esporádicos de agua que provienen de la acción del invierno boliviano, y que debido a la aridez del terreno y a las altas temperaturas, las aguas que transportan no logran llegar al mar y entre las más importantes podemos mencionar a quebrada de Azapa, a la Vitor, a la Camarones, a la Camiña y a la Tarapacá.

En el caso de los ríos altiplánicos, la orientación del relieve cordillerano impide que desemboquen al océano, y los hace desembocar en territorio boliviano; entre los principales ríos altiplánicos podemos hallar al río Lauca, al Caquena, al Isluga y al Cariquima.

Es preciso señalar, además, que en el área endorreica se halla la presencia de lagos de altura, como lo son el Chúngara, el Parinacota y el Cotaconi.

Área Arreica

El área arreica se extiende entre los ríos Loa y Copiapó, o sea en la zona del Desierto de Atacama y su principal característica es la inexistencia de cursos de agua superficiales, pues se pueden encontrar napas subterráneas que son los únicos recursos hídricos presentes en esta área.

Área Exorreica

El área exorreica se extiende desde Copiapó hacia el sur del territorio chileno, y se mayor característica es la orientación este-oeste de los ríos y las pocas condiciones que ofrecen para la navegación; por otro lado, las aguas de estos ríos son de extrema importancia para el desarrollo de la agricultura, puesto que permiten que los suelos sean irrigados. Estas aguas, además, poseen un gran potencial para hacer funcionar centrales hidroeléctricas.

En la región del Norte Grande, el río de mayor importancia es el Loa (además, el río más largo de Chile), ya que sus aguas son imprescindibles para el desarrollo de las actividades agrícolas y mineras de la zona.

En el Norte Chico, los ríos posibilitan el crecimiento de valles de gran importancia para los cultivos agrícolas, muchos de los cuales están orientados hacia los mercados externos.

En la zona central, los caudales de los ríos son ocupados para sustentar el consumo humano de agua, y también para el desarrollo de faenas industriales, labores agrícolas, y para la generación de energía hidroeléctrica.
Finalmente es necesario indicar que en la zona sur la copiosa presencia de ríos y lagos dan vida a un paisaje de exuberante vegetación, lo que la convierte en una región de alto interés turístico a nivel mundial.