Augusto Pinochet: Charaña, solución al conflicto chileno-boliviano?

A través del intercambio de territorios el Presidente Pinochet intenta una solución para dar una salida al mar a Bolivia.


Bolivia lo más cerca del mar en 100 años.

En la historia de Chile y Bolivia se registra una guerra entre 1879 y 1883, cuyo tratado de paz se firmó en 1904.  Derrotada Bolivia ante los chilenos pierde la salida soberana al mar, iniciando un largo proceso de reclamos, que nunca han dado resultado.

En 1975 tanto en Chile como en Bolivia había dictaduras militares. En el caso chileno gobierna el general Augusto Pinochet, en Bolivia lo hace el general Hugo Banzer. Entre ambos países existía un punto de encuentro basado en las relaciones de los servicios de seguridad nacional, a través de la llamada “Operación Cóndor”. Por otra parte, Pinochet, gran conocedor de temas geopolíticos sabía que era necesario alivianar la presión de una eventual guerra con Argentina y Perú, los cuales con gobiernos muy nacionalistas podían iniciar bajo cualquier excusa un conflicto armado con Chile. Eventualmente Bolivia también podía atacar haciendo poco viable el éxito en una guerra exterior contra tres países.

Abrazo de Charaña

Charaña es un poblado que se ubica en Bolivia junto a la frontera con Chile, en pleno altiplano andino. En ese lugar se juntaron los mandatarios de Chile y Bolivia, para sellar una serie de acuerdos. Ambos presidentes llegan por ferrocarril, un abrazo protocolar y a los temas de fondo. Primero que todo, el restablecimiento de relaciones diplomáticas. Segundo escuchar la propuesta Boliviana y la contrapropuesta chilena. Bolivia pide que la costa que se extiende desde la frontera chileno-peruana (línea de la concordia) hasta el límite urbano de Arica pasen a la soberanía boliviana, junto a una franja de territorio adyacente a la frontera chileno-peruana hasta más al sur de la línea del ferrocarril, constituyendo un corredor hacia el mar. Alternativamente Bolivia pide un enclave de territorio marítimo, de 5 kilómetros de costa y 15 hacia el continente.  Después de varios meses de análisis Chile no aceptó el enclave, pero sí acepta el corredor y mar al norte de Arica. Bolivia de aceptar deberá compensar a Chile con la entrega de un territorio boliviano, ubicado en el suroeste de ese país, junto a la frontera con Chile.

Lo que canjeaban Chile y Bolivia

Chile entregaba un territorio de más de 4 mil kilómetros cuadrados, con aeropuerto, ferrocarril, muelle marítimo y la proyección de 200 millas de unos 10 kilómetros de costa. Bolivia entregaba un territorio cordillerano con potencial minero, que debía ser habilitado para su explotación. Nunca se delimitó exactamente que entregaría Bolivia a Chile, aunque se visualizaron algunas posibilidades. En ambos casos existirá el compromiso de mantenerlo desmilitarizado y no podrá ese territorio ser entregado a un tercer país. Chile inicia una campaña en televisión para convencer a la opinión pública de la importancia de este acuerdo. Se apela a la emoción de un acto de hermandad entre latinoamericanos y que se trata de un intercambio en  que se reciben riquezas que compensan las pérdidas. En Bolivia muchos no están de acuerdo con entregar territorios, pues consideran que al entregar Chile la salida al mar solo está devolviendo algo que legítimamente pertenece a los bolivianos.

Perú impide el acuerdo

Aunque una parte de la opinión publica Boliviana no estaba de acuerdo con entregarle tierras a Chile, ni aun a cambio de mar, el problema no estuvo en ese punto. Lo que ocurre es que Chile iba a entregar un territorio que le quitó a Perú en la Guerra del Pacífico (1879-1883) y que de acuerdo al tratado de paz de 1929 Chile recibía la provincia de Arica con la prohibición de entregársela a otro país. Perú no aceptó el cambiar esa disposición y propuso una tercera alternativa: convertir a la ciudad de Arica en propiedad de los tres países. Esta idea de una ciudad chileno-peruana-boliviana no fue aceptada ni por Chile ni por Bolivia. La tensión chileno-peruana llegó a un límite superior. Se instalan minas antipersonales en la frontera. Chile se encuentra al borde de una guerra con Argentina y Bolivia rompe relaciones con Chile. La idea de Pinochet de frenar a Bolivia dándole mar y poner distancia con Perú instalando en la frontera el corredor boliviano no ha resultado. Las cosas se complican para Chile.