Frei Montalva y Allende (1964 – 1973)

Para algunos los economistas de la época que estamos tratando, la causa del problema inflacionario radicaba en cuestiones de orden monetario y financiero; sin embargo, para otros, el problema de la inflación era parte de un contexto mayor que correspondía a las estructuras básicas de las sociedades de América Latina.


Para este grupo de teóricos, la única vía que los países latinoamericanos tenían para salir del subdesarrollo económico era la implementación de acciones concertadas y planificadas para racionalizar la producción y el consumo; en otras palabras, planteaban que la planificación era un requisito imprescindible para alcanzar el desarrollo y el mejoramiento de las condiciones de vida de los grupos más cadenciados de nuestro continente.

La sociedad chilena para la década del ’60 había experimentado una serie de profundos cambios: la población del país sufrió un explosivo crecimiento que la hizo pasar de 5 millones de habitantes contabilizados en 1940, a una cifra de casi 8 millones para el año de 1960. Por otro lado, la urbanización avanzaba rápidamente y junto con ello descendieron las tasas de mortalidad, en particular la mortalidad infantil; la urbanización generó un proceso de migración campo-ciudad que llevó a que en los principales centros urbanos de Chile surgieran en sus sectores periféricos las denominadas “poblaciones callampas”, las que se caracterizaron porque sus construcciones se llevaban a cabo con materiales ligeros (especialmente cartones y latas) y porque carecían de servicios básicos como agua potable, electricidad y alcantarillado.

Debido a que estas nuevas condiciones sociales requerían de una efectiva cobertura del aparato estatal surgió lo que se ha llamado el “estado protector”. La penetración de esta idea en el seno de la ciudadanía fue altamente efectiva y por ende debió ser incluida en los programas de los partidos políticos: se iniciaba así la denominada era de las planificaciones globales, concepto que sería llevado a la práctica por la Democracia Cristiana, un partido político surgido en el año 1957 y que presentó a Eduardo Frei Montalva como su candidato para las elecciones presidenciales de 1964.