Isla de Pascua: El Culto al Hombre Pájaro

La construcción de los ahu y los moai implicaba para que la economía pascuense dispusiera de una gran cantidad de excedentes alimenticios, para permitir que una elevada cantidad de mano de obra se ocupara en las labores relacionadas con los cultos religiosos.


A medida que aumentaba la población y los linajes competían por el poder político, el ecosistema de la isla no fue capaz de aumentar su rendimiento agrícola lo que derivó en una crisis social que finalizó la etapa de construcción megalítica.

Los arqueólogos fechan aproximadamente en el año 1.600 el comienzo de este periodo de declive, y denominan a la tercera parte de la prehistoria pascuense como la Fase Decadente, porque en ella la sociedad rapanui llega al borde de la desaparición como consecuencia de una serie de violentas guerras tribales.

El descenso de la producción agrícola llevó a los diversos linajes a enfrascarse en múltiples enfrentamientos para conservar sus territorios y privilegios; de esta forma, los pascuenses pusieron en peligro la continuidad de su civilización, ya que el grado de violencia llegó hasta el punto de incluir la práctica de la antropofagia. Las consecuencias materiales más grandes las sufrieron los centros ceremoniales, de los que una parte considerables resultó destruida. Elementos característicos de esta etapa de la evolución histórica pascuenses son las hachas y lanzas de obsidiana conocidas como mata´a.

La caótica situación en la que se encontraba Isla de Pascua obligó a sus habitantes a modificar drásticamente el sistema económico: de una economía redistributiva administrada por la casta de los sacerdotes, que propiciaba la construcción de obras públicas de carácter religioso, los pascuenses evolucionaron hacia una organización económica centrada en la reciprocidad y el intercambio.

La hambruna que desató los sangrientos conflictos tribales, impulsó la práctica de ceremoniales y ritos para asegurar la fertilidad de la tierra; esta situación repercutió en todo el sistema de creencias rapanui y fomentó el culto al Make Make y popularizó la fiesta del Tangata Manu. Esta evolución de la tradición religiosa pascuense, además, tuvo secuelas en el ámbito sociopolítico, puesto que los sacerdotes perdieron su posición privilegiada y fueron reemplazados por el grupo de los guerreros, quienes adquirieron gran prestigio durante las guerras tribales.

Tras el declive de los centros ceremoniales, los ritos religiosos rapanui se trasladaron hacia la aldea de Orongo; en este lugar se llevaron a cabo las nuevas conmemoraciones tendientes a asegurar la fertilidad de las tierras. La principal de ella se realizaba una vez al año y consistía en una competencia protagonizada por representantes de los diversos clanes de la isla; en ella, los competidores perseguían recoger el primer huevo de la gaviota manutara, el cual estaba ubicado en unas islas frente a la aldea de Orongo.

El ganador de esta justa era investido con el título de Tangata Manu, y se consideraba que era una encarnación del dios Make Make. El linaje al que pertenecía el ganador de esta competencia anual recibía privilegios económicos y políticos por el periodo de un año; sin embargo, este hecho recrudeció las antiguas disputas ya que los linajes ganadores ejercieron el poder de forma tiránica y aprovecharon la situación para cobrar venganza sobre sus antiguos rivales.

En los alrededores de la aldea de Orongo los antiguos pascuenses tallaron petroglifos que representan a una figura de cuerpo humano con una cabeza de pájaro; esta, además, sostenía un huevo entre sus manos.

A pesar de lo novedoso que resultaba el culto al hombre pájaro entre las tradiciones religiosas pascuenses, el pueblo rapanui no abandonó sus orígenes polinésicos y continúo practicando la adoración a sus antepasados. Por el contrario, la inclusión de los ritos del Tangata Manu en la tradición pascuense significó la aparición de un sincretismo religioso, en el que se mezclan elementos antiguos y nuevos; el mayor ejemplo de ellos es un moai emplazado en la aldea de Orongo, y que esta ornamentado con motivos que representan al Tangata Manu y a las nuevas autoridades guerreras.