La Consolidación del Gobierno Militar (1973-1977)

El primer periodo del régimen militar se caracterizó por dos factores: a) la violenta represión política a los opositores al nuevo gobierno; y b) la concentración del poder y control de la Junta en la figura de Pinochet.


Represión política

Con la firme intención de consolidar al gobierno militar, los primeros años de la Junta Militar se caracterizaron por el despliegue de una exhaustiva lucha contra los sectores políticos que se oponían ideológicamente al nuevo gobierno; esta práctica obedeció a una lógica de guerra que en ocasiones implicó la realización de acciones que comprometieron seriamente el respeto a los Derechos Humanos. Para implementar la represión a los opositores, el nuevo régimen organizó una serie de dispositivos que tenían como fin detectar y perseguir a los detractores de la Junta Militar. Entre los más importantes podemos mencionar a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), institución que dependía directamente del Ejército; el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea (SIFA) y el Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

En coherencia con la política institucional de represión política, durante los primeros años del régimen un conjunto de recintos fueron utilizados como campos de concentración y como centros de detenciones masivas para los partidarios y seguidores del gobierno de Allende y la Unidad Popular; de ellos el más representativo es el Estadio Nacional.

A esta misma lógica de represión contra la actividad política se circunscriben la disolución del Parlamento, la proscripción de los partidos políticos y la destrucción de los registros electorales. Por lo demás, cabe señalar que con la suspensión de la Constitución Política de la República el régimen militar dejaba en claro su intención de gobernar por encima de la ciudadanía con la fuerza como único medio para imponer sus ideas.

Concentración de poder y control de la Junta por Pinochet

Durante los primeros años del régimen militar, Pinochet gradualmente fue concentrando el control político de la Junta y su figura fue distanciándose del resto de los miembros de esta institución. En una primera instancia Pinochet adoptó el cargo de Presidente de la Junta, desde el 11 de septiembre hasta el 4 de septiembre de 1974, el que asumió debido a su condición de comandante en jefe del Ejército (la institución más antigua de las Fuerzas Armadas chilenas); posteriormente, Pinochet asumió el título de Presidente de la República y Jefe Supremo de la Nación, cargos que fueron ratificados por nueva la Constitución promulgada por el régimen militar en 1980.

El proceso que convirtió a Pinochet en el líder indiscutido del régimen militar no estuvo carente de problemas entre los propios miembros de la Junta Militar, los que no compartían las intenciones de Pinochet, en especial el general Gustavo Leigh, comandante de la FACH. Este conflicto fue finalmente zanjado con el alejamiento de Leigh de la Fuerza Aérea, hecho producido por la presión ejercida por Pinochet a los demás miembros de la Junta; tras la salida de Leigh, el cargo fue asumido por el general Fernando Mathei.