La Encomienda

Un sistema creado para la protección y evangelización de los indígenas se convierte en una forma de trabajo cercana a la esclavitud.


Concepto de Encomienda

En 1503 la reina Isabel La Católica de Castilla estableció legalmente la repartición de Indios y el principio de “compulsión estatal” para obligarlos a trabajar, pero estableciendo la precisa obligación de los españoles de pagarles un salario y llevarlos a la fe católica. Para hacer efectivo ese mandato de la reina se estableció la Encomienda.

Este sistema está diseñado para lograr los objetivos de la Corona española en América, los cuales eran asegurar el control de los territorios, lograr que las tierras fueran productivas y que los nativos se evangelizaran. La Encomienda es por lo tanto un tributo impuesto a los indígenas, que debería pagarse a la Corona española, pero por razones prácticas la Corona lo cede a los españoles que habitan Indias Occidentales (antiguo nombre de América), y que participan en actividades tales como las huestes indianas (un ejército de defensa no profesional).

La Encomienda consiste básicamente en encargar a un español, que pasa a llamarse el encomendero, el cuidado de un grupo de indígenas, que pasan a llamarse los encomendados. El español, debía dar alimentación, vestuario , herramientas de trabajo, vivienda, cuidados de salud y evangelizarlos. Y los indígenas le debían pagar al español los tributos o impuestos, ya sea en dinero o en especies obtenidos con su trabajo. La encomienda afectaba solo a los nativos y a la primera generación de descendientes (hijos). Este complejo sistema de acomodaciones legales se reforzaba por la condición legal del indígena, que si bien era considerado un ser con alma y por lo tanto libre, era a su vez un menor de edad, que siempre debía ser pupilo de un español.

La Encomienda en Chile.

La Encomienda tuvo características locales en las diferentes gobernaciones del Imperio Español en Indias Occidentales (lo que ahora llamamos América). En Chile eran los gobernadores los que entregaban las Encomiendas. Esta repartición de indios no incluía las tierras.

En Chile normalmente los indígenas usaron el trabajo encomendado para pagar sus tributos. De todos modos existía la alternativa legal de pagarlos con dinero o especies obtenidos en forma independiente. El trabajo de mayores de 50 años (ancianos para ese tiempo) y de los niños estaba prohibido legalmente, pero en la realidad también estaban dentro del grupo de los repartidos temporalmente para servir en las diversas actividades coloniales. En caso de corresponderle la minería, el concepto aquí usado era el de mita o turno, pues debido a lo pesado del trabajo se extremaban las limitaciones debiendo trabajar solo ocho horas al día. A pesar de esta normativa, se calcula que un minero no sobrevivía más de tres años en la mina, debido al maltrato de capataces, las insalubres condiciones de los piques mineros y la mala alimentación.

El sistema de pago de los tributos en especies (ropa, cereales, gallinas,etc) funcionaba de esta manera: los nativos estaban agrupados en pueblos que tenían una autoridad llamada cacique (que era también un indígena). Los encomendados le entregaban sus tributos que a su vez el cacique se los entregaba al español encomendero. Aunque no perdían contacto con su Encomienda, los españoles vivían en las ciudades, muchas veces manteniéndose exclusivamente con el pago de los tributos indígenas.

La Encomienda al ser solo para los indígenas llevó a muchos a ocultar su condición de nativo, renegando su antepasado indígena y así evadir el sistema. A medida que los mestizos fueron superando en número a los indigenas, la Encomienda comenzó a caer por su propio peso. Aunque la mayoría de sus descendientes mestizados con los europeos continuaron trabajando en los campos, a través del sistema del inquilinaje, el gobernador de Chile Ambrosio O’Higgins el año 1789 eliminó el sistema.