La Guerra de Arauco

La Guerra de Arauco es la resistencia mapuche a la invasión de los españoles. Duró todo el período colonial, pero en forma intermitente.


El inicio.

En 1536 una expedición de avanzada española tuvo el primer contacto con los mapuches y ya se comprendió que no aceptaban extranjeros en sus tierras.  Después en 1541 con la llegada del Conquistador Pedro de Valdivia los encuentros se hicieron más frecuentes a medida que los españoles avanzaron hacia el sur del país. Los mapuches son un pueblo guerrero que ya había resistido exitosamente la invasión de los Incas. Junto a sus vecinos los Picunches, Huilliches, Pehuenches y Cuncos compartían el mismo idioma, el mapudungun. Para los españoles eran una sola cultura, a la cual llamaban Araucanos.

Para comprender la guerra hay que considerar que los mapuches dominaban la geografía de la zona de la selva fría de Valdivia, conociendo también refugios cordilleranos y costeros. Los españoles tenían la ventaja de sus armas de fuego (más que por su eficacia, por el ruido que hacían) y del uso del caballo (ventaja que pronto es equiparada por los mapuches).

La guerra de Arauco

Comienza en 1546 en la batalla de Quilacura, cerca del río Biobío, en la cual Pedro de Valdivia decide retirarse al ver las fuerzas superiores mapuches. Sin embargo vuelve cuatro años después y los derrota en las batallas de Andalién y Penco. Se inicia la fundación de ciudades en el territorio mapuche: Concepción (1550), La Imperial (1551), Villarrica(1552), Valdivia (1552), y los Confines (1553).  Pedro de Valdivia se veía triunfador, sin embargo su derrota estaba cerca. Un indígena, de nombre Lautaro, que había sido un sirviente de Valdivia aprendió el uso de los caballos y otros conocimientos útiles para la guerra. Lautaro además diseña un plan de ataque que contempla el relevo de tropas y de un grupo que cierra la retirada del enemigo. Así derrota a Valdivia y sus soldados en 1553 en la localidad de Tucapel. Los españoles se reorganizaron bajo el mando de Francisco Villagra, el cual fue derrotado en 1554, pero logró escapar. Se reorganizan otra vez y atacan a los mapuches destruyendo además sus plantaciones. Un aliado extra tenían los españoles: una desconocida enfermedad que le provocaba fiebre a los mapuche. Aún así Lautaro y su gente marcharon hacia Santiago. Sin embargo, en 1556 en la batalla de Mataquito el campamento en que se encontraba Lautaro es atacado, siendo derrotado y muerto.

Tras la muerte de Lautaro los mapuches eligen a Caupolicán como nuevo toqui (jefe supremo militar). Los españoles atacaron nuevamente, y luego de un avance organizado por García Hurtado de Mendoza el cual fue imposible de detener, se produce la batalla de Cañete en 1558, donde Caupolicán es derrotado y hecho prisionero por los españoles. Será ejecutado cruelmente con el empalamiento (una técnica además de tortura).  Muchos pensaron que los mapuches estaban vencidos, pero en 1561 vuelven a rebelarse, lo que mantendrá las hostilidades durante el resto del siglo.

En 1598 el nuevo toqui Pelantaro realiza el segundo gran alzamiento. Logró vencer a los españoles, destruyendo todas las ciudades fundadas al sur del río Biobío con la excepción de Valdivia. Dio muerte al gobernador Martin García Oñez de Loyola. A Pelantaro solo las enfermedades de su gente tales como la viruela y el tifus lo detuvieron en llegar a Santiago.

La guerra ofensiva.

En 1601 el nuevo gobernador Alonso de Ribera decidió establecer un ejército profesional en la Capitanía General de Chile.  Financiado desde la capital del Virreinato de Lima, con el “Real Situado”, el ejército estableció una serie de fuertes a lo largo del río Biobío, que pasó a ser la frontera. Pero no pudo llegar más al sur, pero tampoco los mapuches volvieron a marchar hacia el norte.

La guerra defensiva.

En 1612 el Padre Luis de Valdivia inició su táctica de la persuasión. Sostenía que la conversión al catolicismo debía ser una decisión libre. Hasta 1625 se trabajó con este sistema, que incluía el término del trabajo forzado y la liberación de los esclavos prisioneros capturados en batalla. El no cumplimiento con todas esta medidas llevó a nuevos rompimientos de la paz. En 1655 se produce una gran rebelión debido a los abusos del gobernador Antonio de Acuña y Cabrera, quien capturaba indígenas diciendo falsamente que eran rebeldes detenidos en batallas y así poder venderlos como esclavos.  Al pasar los años las acciones armadas fueron disminuyendo en número e intensidad.

Los parlamentos.

Los parlamentos son reuniones entre españoles y mapuches, en que compartiendo una abundante comida y un ilimitado consumo de licores, se llegaba a buenos acuerdos. Esta idea surgió en 1641 cuando el Marqués de Baides se reunió en Quilin con algunos caciques mapuches. A pesar de las sublevaciones mapuches de 1723 y 1766, se logró un acuerdo de paz en 1793. Siendo gobernador en Chile Ambrosio O´Higgins, se reunieron en Santiago, y a un alto costo, con los caciques representantes del pueblo mapuche. Se acordó que la soberanía nominal sería de la Corona española, pero las tierras seguirían bajo el control de los mapuches. Además los mapuches autorizarán el libre tránsito en dirección a las ciudades al sur de su territorio. Este acuerdo, que hoy llamaríamos Tratado Internacional, pone fin a la Guerra.