Los Yaganes

Ubicados en el extremo sur de América, la etnia de los Yaganes  fueron seres humanos capaces de vivir en armonía con la naturaleza.


En la región de Magallanes, en el sur de Chile, habitan los últimos sobrevivientes de la cultura Yagán, llamada también Yámana. Sus ascendientes habitaron la zona por unos 6 mil años. No hay claridad si su origen es el resultado de miles de años de emigraciones desde América del norte, o son los descendientes de inmigrantes que llegaron desde Australia, navegando por el borde de la Antártica. El lugar de asentamiento es el más apropiado para la zona, pues los canales están abrigados de los vientos, y la marisquería y pesca no son complejas de realizar en sus orillas.

Sociedad Yagan

Familia

Vivían en familias, con claros roles diferenciados entre hombre y mujer. Un hombre podía tener más de una esposa. En invierno acampaban en chozas o paravientos, que daban la oportunidad de interactuar con otros grupos, lo que incluia sus ceremonias religiosas y de creación de nuevas familias. Nunca fueron un Estado.

Economía

Su modelo era autárquico. Cada grupo se procuraba sus alimentos recolectando mariscos y cazando lobos marinos. También eran capaces de capturar peces y aves. Eran recolectores de los pocos vegetales que florecen en la zona. Su vestuario era muy sencillo: pieles atadas al cuello y cintura, dejando espacios a la intemperie y evitar así la acumulación de transpiración.

Navegantes

Sus canoas eran hechas de corteza del guindo o coigüe de magallanes, lo que en su idioma llamaban shushchi. A la canoa le decían anan. No medían más de 5 metros de eslora (largo) por casi un metro de manga (ancho). No tenían ni quilla ni timón. Dentro de la canoa iba toda la familia. Para enfrentar el frío de la zona, en promedio entre los 5° a los 15° según estación del año, hacían una fogata sobre tierra que depositaban en el centro de la canoa, la cual debía ser cuidada en dos sentidos, que no se apagara y que el fuego no se propagara a la embarcación. Tal función la cumplían los niños. En la popa (parte trasera) iba la mujer remando, y dirigiendo la canoa. En la proa (parte delantera) iba el hombre con arpones o arco y flecha para cazar. Eran las mujeres las que se sumergían en el agua fría para sacar los mariscos y peces capturados.

Religión

Eran monoteístas, en su idioma Dios se decía Watauinewa, que era un ser todopoderoso. Sin embargo, también creían que había fuerzas malignas en la tierra, los Curspi. Al morir se iban a un paraíso ubicado más allá del horizonte. El ritual funerario era dejar al muerto en tierra, son sus pertenencias, cubrirlo con hojas y abandonarlo para siempre.

Vida social

Tanto hombres como mujeres se pintaban el cuerpo, usaban collares y tobilleras. Los colores eran el rojo, el blanco y el negro. Los diseños eran rayas y puntos. Cuando las niñas tenían su primera menstruación se realizaba lo más pronto posible una ceremonia de “candidatos”, niños adolescentes, para la nueva mujer. Los muchachos eran sometidos a pruebas de resistencia física. Este ritual era llamado chiejaus.

Contacto con los occidentales

Ingleses

En 1578 la expedición del inglés Francis Drake tomó contacto con Yaganes, brevemente y sin importunarse.

En 1774 la expedicón de James Cook también dio cuenta de su existencia, pero también de la presencia abundante de ballenas. Eso motivo a miles de cazadores de cetáceos a navegar a las aguas de los canales de los Yaganes. El contacto con los balleneros les provocó enfermedades desconocidas para ellos, como la influenza.

En 1829 Robert Fitz Roy capturó a 3 nativos de la etnia kawasgar acusados de robar una ballenera. Luego embarcó a un joven Yagán. Los llevó a Inglaterra, donde aprendieron a comportarse como europeos, perdiendo sus tradiciones, incluso el idioma. En un viaje posterior, en 1833, acompañado de Charles Darwin, tres de los cuatro nativos volvieron a sus canales. El nombre del barco en que navegaban “Beagle”, dio origen a la denominación del canal que era muy recorrido por los Yaganes, y que actualmente sirve de frontera entre Chile y Argentina.

Comenzó entonces la llegada de misioneros. Aunque fueron bienvenidos entre los Yaganes, estos los aceptaban pues traían regalos, que al agotarse simplemente se volvían en su contra, No lograron conversiones. Estos comportamientos, más el hecho que los Yaganes comían carne cruda, más su apariencia física; pequeños, de ojos rasgados y muy delgadas piernas, llevó a decir a Darwin que dudaba que fueran hermanos suyos en la fe del Señór.

A finales del siglo XIX varios indígenas de toda América fueron secuestrados, incluyendo Yaganes, para ser exhibidos en ferias itinerantes, y observados en facultades científicas.

Yaganes Chilenos

Al independizarse Chile de España, en 1818, el territorio Yagan quedó en el espacio chileno. Durante décadas se ignoró su existencia. Desde mediados del siglo XX se inició un rescate de su cultura, protegiendo a los últimos Yaganes. Actualmente el Estado de Chile reconoce su condición de pueblo originario. La mayoría de los  sobrevivientes de la etnia Yagán se encuentran en la isla Navarino.