Movilizaciones Populares (1981 – 1986)

Este periodo se caracterizó porque en él se desarrollaron una serie de movilizaciones de carácter popular que pedían el fin del régimen de Pinochet y del gobierno militar. La presión de la ciudadanía desató la respuesta de la dictadura militar y se retomaron las violentas tácticas de represión contra los opositores al régimen. Al análisis de estos hechos de pueden identificar tres procesos interconectados que compusieron el periodo denominado de crisis política y movilización popular; ellos son: a) las protestas sociales, b) la oposición política, y c) la nueva represión política.


Protestas Sociales

Como señalamos más arriba, entre los años 1983 y 1986 surgieron en la ciudadanía chilena una serie de movimientos sociales que graficaron el descontento de la población por la rigidez del gobierno militar y por la magra situación económica derivada de la crisis que afectó duramente a la economía mundial en el año 1982, siendo este último el principal motivo de las movilizaciones populares. Es necesario precisar que las movilizaciones populares fueron parte de dos movimientos con características específicas.

En primer lugar emergió el movimiento poblacional que retomó la tradición de lucha social inaugurada durante el gobierno de Frei y continuada en el de Allende; estos movimientos se caracterizaron por recurrir a tácticas como las tomas de terreno urbano y que adicionó estrategias desconocidas hasta ese momento como la autogestión de una cultura de protesta asentada en los barrios y las poblaciones urbanas. Las principales manifestaciones fueron la aparición de colectivos culturales que organizaban festivales, murgas, tocatas, radios populares, ollas comunes; en estas instancias se desarrollaron las bases del movimiento social que años más tarde lograría la caída de la dictadura militar.

En segundo lugar, en la sociedad chilena se comenzó a desarrollar un movimiento de reivindicación de los Derechos Humanos, encabezado por los familiares (principalmente mujeres) de los detenidos desaparecidos que la política de represión gubernamental dejo como saldo.

La oposición política

Como consecuencia de las protestas populares contra el régimen militar, los partidos políticos tradicionales intentaron canalizar la presión ciudadana para buscar una salida política a la dictadura de Pinochet, y reunidos bajo esta premisa conformaron la denominada Alianza Democrática.

Entre los principales miembros de la Alianza Democrática se contaba la Democracia Cristiana, el Partido Radical, la Social Democracia, la Izquierda Cristiana, el MAPU, y miembros renovados del antiguo Partido Socialista.

Nueva represión política

Tras la emergencia de un fuerte movimiento popular de protesta contra el régimen militar, este retomó las prácticas violentas para reprimir a los opositores a Pinochet mediante la reorganización de la desaparecida DINA bajo el nombre de Central Nacional de Inteligencia (CNI). Este nuevo aparato de represión se manejó con parámetros de violencia similares a los usados por la DINA, aunque se diferenció de esta por aplicar con mayor selectividad sus tácticas represivas.