Organización del Espacio Urbano en Rapanui

Para referirnos a la organización del espacio urbano en la Isla de Pascua debemos recordar que el territorio rapanui sólo comprende 170 kilómetros cuadrados de superficie, lo que se suma a las particulares circunstancias geológicas del suelo pascuense y a la escasez de tierras cultivables. Estos factores explican los constantes conflictos en que se enfrascaban los linajes.


En consonancia con su carácter de sociedad estratificada y patriarcal, las tierras de la isla estaban divididas entre los diversos linajes o ures, y los más importantes se quedaban con las tierras más favorables. Los territorios que ocupaban los ure se extendían desde la línea de costa hacia el interior de la isla, y se demarcaban con acumulaciones de piedras que daban la sensación de formar una franja de terreno que se internaba hacia el centro de la isla. Las aldeas que conformaban los ure se establecieron en las orillas del borde costero, y las viviendas principales eran ocupadas por los miembros más poderosos del ure; estas edificaciones, además, estaban emplazadas frente a los ahu o centros ceremoniales. Los miembros menos relevantes de los ure estaban asentados en los territorios interiores, en habitaciones permanentes que se encontraban en las inmediaciones de los campos de cultivo.

La vivienda principal de las aldeas, y además una de las más características de la cultura rapanui, es el hare paenga; esta edificación tiene la forma de un largo bote invertido y mide entre 10 y 15 metros de largo por 2 metros de ancho. Este tipo de construcción se componía de una base lítica, específicamente de basalto labrado con orificios, sobre los cuales se levantaban los maderos que formaban la estructura de la vivienda: estos maderos sostenían las paredes de ramas y el techo construido con paja. Los hare paenga no tenían ventanas y como puerta se dejaba un pequeño umbral ubicado en el centro de la vivienda.

El interior de los hare paenga no contaba con gran ornamentación y solamente se han encontrado restos de una especie de piso construido con piedras planas y redondas; los únicos mobiliarios que se han hallado son unos cantos rodados que contienen representaciones relativas a la fertilidad. La tradición oral rapanui señala que en las afueras de los hare paenga se ubicaban estatuas de madera que representaban a los antepasados del linaje, los que eran considerados como espíritus protectores de los ure.

Contiguos a las viviendas, se hallaban construidos unos hornos subterráneos de forma rectangular, aunque a veces los había en forma circular; estos hornos estaban emplantillados con piedras y en ellos se cocinaban los alimentos colectivos.

A pesar de ser el tipo de edificación más común, los hare paenga no fueron la única variedad de casa que el pueblo rapanui desarrolló. Un caso particular respecto al tipo de construcción rapanui lo constituye la aldea ceremonial de Orongo, la que se estima fue levantada a fines del llamado periodo prehistórico. La principal característica de esta aldea es que su principal componente es el basalto, a diferencia de las demás viviendas que se construían con paja y totora, y la presencia de unos complejos techos que presentan bóvedas falsas. La aldea de Orongo esta emplazada en la orilla del cráter Rano Kau, y contiene en su interior dos ahu y varios bloques de piedra que poseen petroglifos inscritos en sus caras. Las investigaciones arqueológicas plantean que la este centro ceremonial solamente era ocupado para celebrar los rituales relaciones con el culto al dios Manutara y al dios Make Make.