Presidente Domingo Santa María

Entre los años 1881 y 1886 gobernó en Chile Domingo Santa María. Sus principales desafíos fueron terminar la Guerra del Pacífico y lograr la aprobación de las leyes laicas.


Desde muy joven participó en la política del país. A los 23 años de edad fue nombrado Intendente de Colchagua, en que no solo se limitó a su cargo administrativo, si no que participó en la organización de las elecciones, interviniendo a favor de su tendencia política. En 1851 se definió como liberal al integrarse a la Sociedad de la Igualdad. Durante el gobierno de Manuel Montt fue un fuerte opositor, tanto así que debió salir al exilio en 1859. De vuelta en el país en 1862 se dedicó a su profesión de abogado en el poder judicial, llegando a ser Ministro de la Corte de Apelaciones. Paralelamente, a través de la prensa daba a conocer “encendidas” ideas en contra de España, que motivaron en cierta medida la aprobación de la declaración de guerra contra ese país en 1865.

En 1879 fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores, cargo desde el cual influyó en la forma de desarrollar la Guerra del Pacífico contra Bolivia y Perú. En 1881 colaboró con el gobierno de Pinto en la redacción del Tratado de Límites con Argentina, en que se cedió la Patagonia. Para las elecciones de 1881 fue candidato único al retirarse su oponente Manuel Baquedano.

Gobierno 1881-1886.

Durante sus cinco años de gobierno debió enfrentar los problemas de la Guerra del Pacífico, desafiar a la Iglesia Católica y ocupar el territorio mapuche.

Finalizando la Guerra del Pacífico.

Con respecto a la Guerra del Pacífico, al asumir Santa María las tropas ya han ocupado las salitreras, y han avanzado hasta Lima. La guerra podía terminarse, pero para ello había que buscar una tregua que nos favoreciera claramente. Se continuaron las operaciones militares en la Cordillera peruana hasta el 10 de julio de 1883, en que se produce la última batalla de la guerra en Huamachuco (después, por tres meses, hubo otras acciones bélicas de menor importancia). Por fin se logró pactar una tregua con Perú el 20 de octubre de 1883, en que se acordó que la provincia de Tarapacá, muy rica en salitre, pasaría a ser territorio chileno, y las provincias de Tacna y Arica, estratégicamente valiosas, estarían bajo el control de Chile por diez años, y entonces se haría un plebiscito para decidir su destino final. Nunca se hizo en plebiscito y en el Tratado de 1929 simplemente se hizo un reparto, Tacna para Perú y Arica para Chile. Con Boliva se firmó una tregua el 4 de abril de 1884, pese a que las tropas bolivianas habían dejado de combatir contra Chile en 1880. En la tregua se acordó que el territorio de Antofagasta pasa al control de Chile, pero permitiendo el uso de los puertos ahora chilenos al transporte boliviano. Este acuerdo es el inicio de la pérdida del acceso soberano al mar que Bolivia ratificó en 1904.

Conflictos con la Iglesia Católica.

Con respecto de los conflictos con la Iglesia hay que mencionar que vienen de mucho antes que el gobierno de Santa María. Era un cambio cultural en que el Estado y la Iglesia debían asumir funciones diferentes. Pero enfrentar a la Iglesia Católica requería de una especial motivación, y esta llega por el intento, una vez más, de nombrar a Francisco de Padua Taforó como Obispo de Santiago. El señor Taforó era resistido por ser de tendencia política liberal. Desde Roma enviaron a un embajador especial, el cual al no aceptar el nombramiento enojó a Santa María, expulsándolo del país, y rompiendo relaciones diplomáticas con la Santa Sede. Y con la misma energía despachó las llamadas “leyes laicas”; las cuales consisten en la obligación de sacar las rejas que separaban a católicos y no católicos en los cementerios; en organizar matrimonios frente a las leyes de la República, sin que sea necesario un vínculo religioso, y la obligación del Estado de llevar un registro de los nacimientos y fallecimientos, en lo que se conoce como “registro civil”.

Ocupación de la Araucanía.

En 1884 el gobierno organizó una campaña militar para derrotar definitivamente a los mapuches, en lo que se conoce como “pacificación de la Araucanía”. Se utilizó tanto al ejército, como a los cantineros, que difundiendo el consumo de bebidas alcohólicas lograron desestabilizar al pueblo mapuche. Se les entregaron  espacios de territorio para habitar, los cuales se hicieron estrechos al aumentar la población, impulsando la migración mapuche hacia las grandes ciudades.