Presidente Pedro Montt

Pedro Montt Montt llega a ser Presidente en 1906, con la misión de celebrar la fiesta del Centenario de la Independencia. Sin embargo, se le recuerda por los trágicos hechos de Santa María de Iquique.


El abogado Pedro Montt era hijo del ex-presidente Manuel Montt. Aunque fue Ministro de Balmaceda, en la guerra civil estuvo de parte del bando contrario. Es un liberal que llega al poder apoyado también por los conservadores. Pronto chocará con ellos al nombrar a Valentín Letelier como rector de la Universidad de Chile, una persona resistida por la Iglesia. Recibió al país con Valparaíso en ruinas, pero pronto estuvo el puerto en funcionamiento.

Disputas con el Congreso.

Montt era un crítico al poco poder que tenía el Presidente frente al Congreso y esto lo vivió en carne propia pues sus proyectos tuvieron rechazos, simplemente por frenar al Presidente. Su gran opositor fue Arturo Alessandri. No pudo prosperar por lo tanto su idea de volver al sistema “metalico”, en que una persona puede cambiar su papel moneda en oro. A través de sus discursos se aprecia en Montt claridad respecto de los problemas estructurales que tenía Chile, éstos eran la urbanización, la nueva clase obrera y la falta industrialización. Sin embargo, no pudo concretar soluciones a esos problemas.

Escuela de Santa María.

El gobierno de Montt siguió la línea de represión a las protestas obreras, las cuales llegaron a su punto de tope con los incidentes en Iquique en 1907. En esa oportunidad miles de obreros salitreros de las cercanías de Iquique marcharon hacia la ciudad, donde fueron agrupados en la Escuela Santa María. En ese tiempo Iquique es todavía territorio bajo el control militar (herencia de la Guerra del Pacífico), al mando del general Roberto Silva Renard. Siguiendo instrucciones de la Presidencia, el general Silva mantuvo el orden en Iquique a costa de al menos 1000 obreros salitreros que fueron asesinados por soldados chilenos.

Censura de Prensa.

Un grave incidente tuvo con la prensa, estableciendo censura a los medios. Lo ocurrido es que el gobierno del Presidente Montt estuvo desviando recursos del Estado para favorecer a una salitrera, de nombre Casa Granja, uno de cuyos dueños era Rafael Sotomayor, uno de sus ministros. El Presidente se justificó diciendo que la ayuda fue en consideración a las consecuencias negativas mayores si la empresa quebrase.

Obras públicas.

Las obras públicas son uno de los puntos altos del gobierno de Montt. Tomó la decisión de finalizar el ferrocarril longitudinal, que  conformó un largo recorrido de más de 3000 kilómetros desde Iquique a Puerto Montt. Proyectó también su prolongación a través de la isla de Chiloé. Además, se finalizó en 1910 el soñado ferrocarril Transandino, toda una obra de ingeniería que unió a la ciudad chilena de Los Andes con la Argentina de Mendoza, cruzando la Cordillera de los Andes. Y para demostrar que en el país la cultura era algo importante se inauguró el Museo de Bellas Artes. Las ventas del salitre estaban en ascenso debido a la situación en Europa conocida como la “paz armada”. A pesar de esto los gastos del Estado siempre eran superiores a los ingresos, ésto le provocó duras críticas de parte del Congreso, a lo cual él habría respondido: “¿Qué quieren que haga con la plata? ¿Qué se las deje, para que se la roben y la distribuyan a los amigos en forma de empleos y contratos?”.

Muerte durante su mandato.

En 1910 los preparativos para la celebración del Centenario de la Independencia de Chile estaban a toda marcha. Aunque la Independencia fue oficialmente en 1818, la tradición la fija en 1810, con la Primera Junta de Gobierno. El Presidente enfermó gravemente, con arritmias cardiacas. A pesar de lo desaconsejable de hacer un viaje de cuatro semanas, Montt viajó a Alemania para tratarse su enfermedad, país donde fallece el 16 de agosto de 1910 a la edad de 61 años. Lo reemplazó con el título de Vicepresidente Elías Fernández Albano.