Pueblos indígenas en Chile

En los siglos coloniales estaban desde mucho antes que los españoles una serie de pueblos indígenas, que se diferenciaban según el lugar geográfico en que habitaban. Algunos todavía existen.


Indígenas de la zona norte

Los observamos en el desierto costero, junto a alguno de los escasos ríos, o en la cordillera de los Andes. Junto al mar estaba el  muy disperso pueblo Chango, que habitaba desde Arica a Coquimbo. Sus mayores logros son el comercio con otras culturas, y sus balsas con flotadores de cuero de lobo marino. Hacia la Cordillera, en lo que se conoce como altiplano boliviano, habitan hasta el día de hoy los Aymaras, un pueblo de agricultores y ganaderos, expertos en el uso de las alpacas y las llamas. Un poco más al sur, en la Puna de Atacama (región de Antofagasta), vivía un pueblo que construía pequeñas ciudades, y aprovechaba el agua mediante el uso de terrazas de cultivo. Ellos son conocidos como Atacameños, o bien como la cultura Kunza, por el idioma que hablaban. Sin embargo, a este pueblo, cuyos últimos descendientes siguen habitando lugares cercanos a Calama y San Pedro de Atacama, es más correcto llamarlos Licán Antai. En los valles de las regiones de Atacama y Coquimbo habitaban los Diaguitas, un pueblo que logró desarrollar una agroalfarería, con objetos no solo útiles si no que buscando una belleza artística.

Indígenas de la zona centro

El área que comprende desde la región de Valparaíso hasta la región de Los Lagos, estuvo poblada al inicio de la colonia, hace casi 500 años, por varios pueblos que compartían un mismo idioma: el mapudungun. Ellos fueron llamados por los españoles “los araucanos”. Compartían varias características comunes. Eran esencialmente nómades, cazadores y recolectores. Sabían hacer construcciones en madera, llamadas rucas, y cada tribu era su propio Estado, independientes entre sí. Sin embargo, una de estas culturas había sido dominadas por el Imperio Inca, los Aconcagua o Picunches, lo que les facilitó a los españoles el conquistarlos. Ellos habían desarrollado la agricultura y un sedentarismo. Desde el río Maipo hasta el Itata vivían los Picunches que no habían sido conquistados. Como cultura ya no existen, pero sus descendientes son el actual pueblo mestizo de la zona central de Chile. Más al sur estaban los Mapuches, hasta el río Toltén. De acuerdo a algunas teorías no llevaban más de 400 años en ese lugar, púes habían llegado como conquistadores en un largo viaje, de varias generaciones, desde la Selva del Amazonas. Eran un pueblo muy guerrero, y supieron adaptarse a la invasión española: primero en el uso del caballo traído por los europeos, luego en la organización bajo un solo mando para enfrentar la guerra, y finalmente pactando la paz y estableciendo lazos comerciales. Los mapuches todavía existen. Derrotados por el Estado chileno en el siglo XIX fueron reducidos a vivir en pequeños espacios rurales, desde donde emigraron a las grandes ciudades. Al sur del río Toltén estaban los Huilliches. Muy parecidos a los mapuches, pero sabiendo navegar por ríos y lagos, actualmente habitan en las zonas rurales, dedicados a la agricultura y mestizados en gran medida con chilenos y otros pueblos. También de raíz mapudungun, fueron los Cuncos, recolectores y después agricultores en Chiloé, y los Pehuenches, que habitaban a ambos lados de la cordillera, y que eran destacados cazadores con arco y flecha y boleadoras. Estos dos últimos tienen descendientes que habitan los mismos lugares ancestrales.

Indígenas zona sur

Una serie de pueblos debió adaptarse a un clima extremo frío. No llegaron a ser muchos en número pero habitaron lo que se conoce como la Patagonia Chileno-Argentina y la zona de los canales. En la Patagonia, territorio que actualmente pertenece en gran medida a Argentina, habitaban los Aónikenk, conocidos también como Tehuelches o Patagones. Eran de contextura gruesa y comparativamante altos (cercanos a 1.80 mt. promedio). De costumbres nómades, fueron cazadores de guanacos y recolectores de frutos silvestres. Sus últimos descendientes, mestizados, aún habitan la zona.  Cruzando el Estrecho de Magallanes, vivían los Selknam, conocidos como “Los Onas”. Parecidos a los Aónikenk, fueron casi extintos por el asesinato de estancieros chilenos y argentinos, alrededor del año 1900. Vecinos a ellos estaban los Mánekenk, conocidos como “Los Haush”, muy parecidos a los anteriores. Empujados por los Selknam desde los grandes sitios de caza, vivían en las zonas más boscosas. Están completamente extintos. Navegando por los canales de las regiones de Aysén y de Magallanes, habitaban los pueblos canoeros. En la zona de Chiloé vivían los Chonos, que navegaban en sus canoas de tronco de árbol ahuecado. Se mestizaron, y serían el origen del actual pueblo marinero de Chiloé. Más al sur, en el límite de Aysén y Magallanes, viven aún, los Kawéskar, llamados también “Los Alacalufes”.  Navegantes, cada familia en su canoa, en tiempos antiguos la mujer era la que se sumergía en las frías aguas para extraer mariscos, mientras que el hombre cuidaba el fuego puesto sobre la canoa. Finalmente los habitantes al sur de la Isla de Tierra del Fuego, se llamaban Yámanas, de apariencia física pequeña, cubrían su cuerpo con grasa de lobo marino. Los ceremoniales religiosos, con un culto monoteísta, les dan a Yamanas, Kawéskar y Selknam un toque de distinción.