Reformas a la Constitución de 1833

A partir de la administración de José Joaquín Pérez la clase política comenzó a realizar una serie de modificaciones a la Constitución de 1833, las que tuvieron su punto de partida el año 1865 con la intención de promulgar la libertad de culto, aunque la influencia de la antigua aristocracia conservadora se hizo sentir y la iniciativa fue rechazada; no obstante, para hacer frente a las presiones de los sectores progresistas se dictó una ley interpretativa del quinto artículo de la Constitución que permitía el culto privado de diversas manifestaciones religiosas distintas del catolicismo.


Durante la década de 1870 se realizaron la mayor cantidad de modificaciones a la Carta Fundamental:

  • en el año 1871 se prohibió la reelección inmediata del Presidente de la República;

  • en 1873 se modificó el quórum legislativo, o sea la cantidad de parlamentarios necesarios para llevar a cabo una sesión del Congreso; para el caso del senado se redujo de la mayoría absoluta a dos tercios, y para los diputados a una cuarta parte;

  • en 1874 se incorporaron a la Constitución libertades individuales como la libertad de reunión, de asociación y de enseñanza; se estableció la incompatibilidad parlamentaria; también se modificó la composición del Senado. Todas estas iniciativas con la finalidad de dar independencia al poder Legislativo del Ejecutivo.

Otro modificación a la Constitución fue la reducción de las facultades extraordinarias con que contaban los Presidentes y que desde este momento quedaron al arbitrio del Congreso, y cuando las otorgaba sólo lo hacía por un periodo limitado de tiempo. En el año 1882 se realizaron otros cambios tendientes a hacer más expeditas las reformas constitucionales; en 1888 se modificó el sistema electoral, y de esta forma se terminó con la inscripción en las municipalidades.

La finalidad de estas reformas fue aumentar la autonomía de del Congreso y elevar su grado de participación en las decisiones políticas, y al mismo tiempo disminuir el poder del Presidente. Algunos autores estiman que a partir de este periodo el sistema político y constitucional que erigió Diego Portales comenzó a desaparecer.