La cultura Calima: Culturas doradas

Esta cultura se refiere a un grupo de personas que hicieron de su hogar y territorio el valle del Cauca desde el año 1600 a.C. Te invitamos a conocer esta fabulosa cultura, experta en la orfebrería


La zona Calima comprende un territorio con alturas no tan abrumadoras, a unos 1500 metros de altura en el lado oeste de la cordillera occidental, ésta es una de las zonas más estudiadas del precolombino colombiano. Los arqueólogos han dividido a sus habitantes en tres periodos de desarrollo: la cultura Ilama, Yotoco y Sonso. Por lo tanto no hay una cultura Calima uniforme sino que se trata de varias culturas sucesivas pero que también convivieron.

Ilama

Ilama abarca desde 1590 a.C. hasta el año 80 a.C época de la cual se han encontrado antiguos cementerios, los registros dan cuenta de que la zona por entonces se encontraba plagada de una vegetación selvática y boscosa. Donde la base económica de sus habitantes fue la agricultura de la que cosechaban maíz, frijol y calabaza entre otros. También fue importante la recolección de frutos y la casería. Estos habitantes fueron excelentes alfareros donde uno de los temas recurrentes era el de los seres mitológicos combinaban formas humanas con las de animales como el felino, la serpiente y el murciélago. Respecto de lo social, este pueblo ya era estratificado, pues se puede observar diferencias entre ricos y pobres.

Cultura Yotoco

Hacia el año 395 a.C. en la zona de Calima apareció una cultura que llamada Yotoco y que continúo en ese lugar hasta 1170 d.C.

Agricultura

Para cultivar, talaron y quemaron grandes extensiones de bosque para establecer allí dos formas de cultivo: uno de ellos estaba formado por superficies planas alternadas con zanjas drenaje, ya sea en laderas o en terrenos planos, orientándolas de manera vertical para evitar si la saturación de la ceniza volcánica que podía causar el rodamiento de los suelos; lo otro era hacer rectángulos de veinte por cuarenta metro, rodeado de zanjas. Para el abono utilizaron materia orgánica, y plantaron calabaza, auyama, frijol y maíz. Por lo que las zonas de bosque fueron desapareciendo para dar paso a extensas zonas de cultivo, es por este motivo que el medio donde se desenvuelve esta cultura comienza a modificarse.

Cultura

  1. Las viviendas:  Estas eran de planta rectangular, estaban localizadas en plataformas de pendientes, para lo cual hacían plataformas, las que eran mucho más numerosas que en la fase Ilama. Sus techos estaban fabricados con hijas de palma y estaban sutilmente decoradas.
    Tenían una red de caminos que iba desde el valle del Cauca hasta la vertiente occidental de la cordillera, o que da a entender la importancia de sus asentamientos, pues a través e estos estaban en contacto con otros pueblos.
  2. Artesanía La orfebrería es mucho más compleja que en la etapa Ilama y es la más variada y compleja de Calima, se encuentran joyas espectaculares indicadores de poder y riqueza. Fabricaban entre otras cosas, orejeras, gargantillas de oro fino e hicieron también anillos. Los principales temas son los felinos, las aves, los enmascarados. Asimismo la cerámica es mucho más sofisticada en las formas y con un gran énfasis en la combinación de colores.
  3. Cementerios y tumbas
    Los cementerios los hicieron en laderas .En las tumbas de pozo y cámara poco profundas donde se han encontrado barretones, hachas, manos de piedra.

Organización política de la cultura Calima

Todos estos rasgos han dado cuenta de que la cultura Calima se organizaba en una sociedad altamente estratificada. Se dividía en cacicazgos. Ellos practicaban la poligamia donde la primera esposa parecía tener más importancia que las esposas secundarias. Pese a esto, Las mujeres desempeñan un papel muy importante dentro de la sociedad pues intervenían en actividades como la agricultura u otras como la guerra. Se pueden observar los siguientes grupos sociales: caciques, chamanes, artesanos, chamanes y agricultores. También existen esclavos, generalmente conseguidos como prisioneros de guerra que eran conservados para ser siervos o incluso sacrificados en algún ritual religioso, según las necesidades de quienes los capturaban.