La conquista de América

España para ocupar los extensos territorios descubiertos en América debió crear todo un sistema legal, con autorizaciones especiales para conquistar, e instituciones para controlar.


Se considera como el período de la Conquista española desde fines del siglo XV y todo el siglo XVI. Los objetivos eran, además de la búsqueda de nuevas riquezas, evangelizar a los nativos en la fe católica. Recordemos que en 1492 Castilla había expulsado a judíos y musulmanes de la península, sintiéndose como los protectores de la fe católica.

Legalismo de la Conquista

El mejor ejemplo del legalismo de la Conquista se da en el principio de todo, la expedición de Cristóbal Colón, en que los Reyes Católicos establecen las Capitulaciones de Santa Fe, del año 1492, en que se dice que:

  • Los Reyes Católicos son los señores del océano que está hacia el Oeste.
  • Cristóbal Colón será Almirante en la expedición para descubrir nuevas tierras.
  • Cristóbal Colón será virrey y gobernador de las tierras e islas que descubriese o ganara.

Se deja en claro el nombre de la persona que se encargará de todo, y que el dueño de todo es la Corona. El mismo principio será aplicado durante todo el período de conquista. En 1493 el Papa Alejandro VI dictó la “Bula Intercaetera” en que declaró como españolas las tierras encontradas más allá a 100 leguas al Oeste de las Islas Azores. Al año siguiente, en el Tratado de Tordesillas, se dividió ese territorio entre España y Portugal.

Conquistando América

Por lo extenso del territorio se avisoraba una dificultad: que otros países intentasen apoderarse del “nuevo mundo”, especialmente los países no católicos como Inglaterra y las naciones escandinavas, y otras naciones católicas como Francia y Holanda. Para evitar ello se tomó la decisión de la penetración radial, esto significa que desde los primeros lugares conquistados, como lo fueron Veracruz y Panamá, desde ahí iniciar expediciones lineales, como si fueran flechas, que ingresaban en territorio nativo. De esta manera se fue formando una especie de telaraña que como gran red atrapó un territorio varias veces más grande que el tamaño de la España peninsular.

Instituciones de la conquista

Para controlar los nuevos territorios en América se establecieron una serie de instituciones. En la península funcionaron el “Consejo de Indias“, de donde salían los proyectos de ley respecto de América (Indias Occidentales) y “Casa de Contratación“, en que desde el puerto de Sevilla se supervisaba todo el transporte hacia y desde América. En las colonias en centro y sudamérica, se hizo una división territorial en virreinatos, en los cuales su máxima autoridad el Virrey actuaba como si fuera el Rey, pero por un limitado periodo años. Bajo la autoridad del virrey estaban los gobernadores, quienes administraban una fracción del virreinato. Y en las ciudades una organización llamada Cabildo, administraba el área urbana y las tierras que la circundaban.

Empresa de Conquista

La campaña militar, necesaria para dominar a los nativos, era financiada por inversionistas, personas que apoyaban económicamente al jefe militar, que había obtenido el título de “Adelantado”, pudiendo con éste avanzar por el territorio americano. El inversionista recibía parte del botín de guerra, consecuencia del saqueo a las comunidades indígenas. El jefe militar contrataba los soldados, que pasaban a llamarse “hueste indiana”, y se convertía en gobernador de los territorios capturados.

Relación con los nativos

Respecto del trato a los nativos la Corona española decidió protegerlos y no esclavizarlos, todo esto de acuerdo a las Leyes de Indias de 1525. Para ello estableció el sistema de la Encomienda, en el cual un español tenía la obligación de evangelizar a un grupo de nativos. Por ser el nativo un ser humano libre debía cumplir con las obligaciones tributarias, las cuales eran fijadas en pesos, pero podían pagarse con trabajo. Este muy especial estatus trajo la consecuencia de una sobre explotación del trabajo indígena, convirtiéndose en una forma de esclavitud. El indígena era forzado a una “españolización”, y muchas veces era desarraigado de su lugar de origen. Para evitar esto se establecieron leyes, como las tasas de Santillán, pero pocas veces estas fueron cumplidas en América. En varios lugares de las colonias españolas en América se produjo la muerte de miles de indígenas por consecuencia de este sistema.