Guerra de los 30 años

Entre 1618 y 1648 se desarrolló la Guerra de los Treinta Años. En un inicio fue una guerra religiosa para desembocar en un conflicto contra la Corona Española.


En Bohemia, en 1618, en lo que es una actual zona de República Checa; se produce una Revolución en contra del Emperador Fernando II de la casa de los Austria. Simultáneamente se produce la “III Desfenestración de Praga”.

Desfenestración de Praga.

El 23 de mayo de 1618 en Bohemia la aristocracia rechazó a Fernando II como rey. El nuevo monarca que era católico se puso en contra de la mayoría protestante con medidas tales como:

  • No continuar la construcción de capillas protestantes.
  • La restauración de la servidumbre, sistema de trabajo medieval.
  • Intolerancia a los cultos protestantes.

El 23 de mayo de 1618 encabezados por el Conde de Thurn-Valsassina tomaron prisioneros a tres funcionarios que habían sido nombrados por el Emperador, de nombre Jaroslav Martinitz, Wilhelm Slavata y Philip Fabricius. Los tres fueron arrojados por una ventana de un castillo, resultando no muertos, pero si inmundos debido que cayeron sobre un depósito de estiércol. Este hecho marca el inicio de la Guerra de los 30 años.

Las siguientes acciones fueron iniciativa del Emperador Fernando II, atacando a través de Alemania, hasta su zona norte, estableciéndose en la Pomerania en 1623.

Dinamarca contra el Emperador Austríaco.

La presencia católica tan cercana motivó al rey Cristián IV de Dinamarca a intervenir. No estaba del todo convencido de intervenir, pero antes que se le adelantaran sus vecinos los suecos decidió atacar. Con más de 20 mil hombres inician las acciones. Una contraofensiva católica los obliga a abandonar la península de Jutlandia. Para evitar ser invadidos acuerdan una alianza con Gustavo Adolfo II de Suecia. Ambos países logran frenar a los católicos, pero dándose cuenta los daneses de su inferioridad piden la paz a Fernando II, la cual es firmada en Lübeck el 22 de mayo de 1629.

Suecia contra el emperador Austríaco.

El rey sueco Gustavo Adolfo II decidió continuar combatiendo. El rey era un experto militar, muy hábil en sus estrategias, y su ejército estaba bien armado con fusiles y bayonetas. Además, veía en lo que ocurría en Europa una oportunidad para expandir sus territorios hacia el sur.

En 1630 desembarcó en la Pomeramia, norte de la actual Alemania. Avanzó hasta Munich, pero el 16 de noviembre de 1632 murió en batalla el rey sueco. Suecia fue entonces apoyada por Francia, país católico, lo que definió la guerra como un conflicto de intereses entre emperadores y no una guerra religiosa como lo había sido en su inicio. El 30 de mayo de 1635 se firmó la paz de Praga, poniendo fin a esta etapa de la guerra, acordándose entre el Sacro Imperio Romano Germano y los reinos protestantes del Imperio el fin de las hostilidades.

España, Suecia y Francia intervienen en Alemania.

Francia concluyó que era el momento oportuno de intervenir. La larga guerra había desgastado a los austríacos, por lo tanto el Cardenal Richelieu aconsejó al rey Luis XIII de Francia firmar alianzas con otros países y atacar. Así los franceses se aliaron con los Sajonía, Holanda y algunas ciudades italianas. Atacó simultáneamente en Alemania, controlada por los austriacos, y España, que tenía una alianza de linaje real: ambas casas reinantes eran la misma, los Habsburgo. Richelieu articuló correctamente su ejército, venciendo en Alsacia a los austríacos, y en Arras a los españoles. La guerra se fue prolongando en el tiempo. Los reyes originales de la guerra murieron, siendo reemplazados por Fernando II del Sacro Imperio y por Luis XIV de Francia.

El avance francés llegó hasta las cercanías de Viena. Entonces se firmaron los tratados de paz:

  • Tratado de Westfalia, firmado el 15 de mayo de 1648 en Osnabrück y el 24 de octubre de 1648 en Münster. En este se reconoce que cada príncipe alemán es soberano en su Estado, y no el Sacro Emperador. Establece la plena libertad religiosa en Alemania y se le regresan a Francia las provincias de Alsacia y Lorena.
  • Tratado de los Pirineos, firmado el 7 de noviembre de 1659. Desde 1648 hasta 1658 continuaron en guerra Francia y España. Los motivos eran la intervención francesa en Cataluña y los territorios ocupados por Francia durante la Guerra de los 30 años. En el acuerdo de paz Francia devolvió a España las provincias de Rosellón y Artois.

Tras 41 años de conflictos la Guerra de los Treinta años llegó a su fin.