Cartago: los cartaginenses en Iberia

Cartago, la potencia que desafió a Roma, instaló en Iberia una de sus principales colonias, la cual es conocida hoy como Cartagena.


Para comprender como Cartago llegó a dominar una parte de la península Ibérica, hay que comenzar diciendo que Cartago fue una de las tantas colonias Fenicias que hubo en el mar Mediterráneo. Sin embargo, en el año 572 a.C. los persas lograron conquistar Tiro, la principal ciudad fenicia. La colonia en el norte de África de nombre Cartago quedó entonces independiente. Con una privilegiada ubicación en lo que es la costa del actual de Túnez pudo dominar el mar Mediterráneo, estableciendo un imperio marítimo.

Cartago domina Iberia

Las ciudades rivales fueron derrotadas por Cartago. Tal habría sido el caso de Tartessos, que si bien pudo haber tenido una lenta decadencia por el paulatino agotamiento de la minería, no hay duda que Cartago aceleró su desaparición. Es en esta época, alrededor del año 500 a.C., que Cartago introduce en todo el Mediterráneo el reemplazo del bronce por el hierro, y busca controlar de mejor forma la salida al Océano Atlántico, en esa época se decía más allá de las columnas de Hércules. En tal sentido fue fundada en el norte de África la colonia de Rusadir, conocida actualmente como Melilla.

Himilcon, el navegante cartaginés

Hacia el año 450 a.C. un explorador cartaginés de nombre Chimilkat, conocido en castellano como Himilcón, cruzó las columnas de Hércules, lo que ahora se llama Gibraltar, navegando por las costas Atlánticas de Iberia. Llegó más lejos aun, hasta la actual Inglaterra. Desde ahí organizó el comercio de mineral de plomo hacia Gadir, actual Cádiz. Las narraciones hechas por el mismo Himilcón respecto de sus viajes están llenas invenciones terroríficas, quizás con la intención de mantener para Cartago el monopolio de esas rutas. El decía que habían algas y pulpos gigantes que intentaban atrapar a las embarcaciones. Su fantasía desalentó a muchos a navegar por esas aguas.

Competencia con Roma

El éxito de Cartago en el Mediterráneo duró dos siglos. Sin embargo, el desarrollo se la República Romana se constituyó en una amenaza. Desde el año 264 a.C. y hasta el 241 a.C. se disputaron en una larga guerra el control del mar Mediterráneo. Cuando Roma logró quedarse con la isla de Sicilia comenzó la larga decadencia de Cartago. No solo perdieron la isla, sino que debieron pagar tributos por la derrota. Y como evidencia del dominio romano es que a estas guerras se les conoce como “púnicas”, una palabra de origen latín, que se refiere a los Punice, o gente de origen fenicio, y que era como en Roma se les decía a los habitantes de Cartago.

En Cartago se decidió que para contrarrestar a los romanos había que dominar la península Ibérica. Para ello se encomendó a Amilcar Barca que conquistara esas tierras. Lo hace desde la actual Cádiz, en el año 237 a.C. En poco tiempo los iberos fueron entregándose al nuevo conquistador. La abundancia del mineral de plata en la región le dio una rápida prosperidad. Su método de sometimiento por la fuerza no serviría por mucho tiempo. Una sublevación de los Oretanos, una tribu ibérica, obligó a Amilcar a poner a salvo a su familia, y sacrificarse él mismo, muriendo el año 299 a.C.

Su yerno Asdrubal pactará alianzas con las tribus ibéricas. Se funda entonces Cartago Nova, que es la actual Cartagena. Cuando Asdrubal muere el año 221 a.C., los cartaginenses controlaban toda la parte sur de la península, así como el Levante.

Aníbal y el fin de los cartaginenses en Iberia

A la muerte de Asdrubal los cartaginenses nombran como su nuevo líder a Aníbal, el hijo de Amilcar. Invadió la meseta central de la península, llegando hasta Salamanca. Aplica fuertes tributos a los sometidos. Los intentos de sublevación fueron todos vencidos. Las riquezas obtenidas por las nuevas invasiones hizo crecer su ejército con mercenarios interesados en el pillaje. Sin embargo, cuando quiso conquistar la ciudad de Sagunto provocará la reacción de Roma, con la cual entrará en guerra nuevamente. En esta la llamada segunda guerra púnica el teatro de operaciones se moverá desde Iberia a la península Italica, con el recordado cruce de los Alpes con una tropa acompañada de elefantes. En el año 209 a.C. la Cartagena fue capturada por los romanos, iniciándose el fin de la presencia Cartaginesa en Iberia, y su reemplazo por los Romanos.