Los Celtas

Los Celtas son una cultura que se desarrolló en el centro y oeste de Europa, junto con el inicio de la edad del hierro, en el año 1200 a.C.  Sus descendientes forman parte de países tan diferentes como Inglaterra y España.


Orígenes de los Celtas

La cultura Celta corresponde a un conjunto de civilizaciones que compartieron un tronco lingüístico, esto es un idioma de una misma raíz. Junto al idioma también comparten varias costumbres, siendo una de ellas su espíritu guerrero que los llevó a enfrentarse entre ellos mismos en cientos de ocasiones. No existen evidencias claras sobre el origen de ellos, pero desde que Heródoto de Halicarnaso los describe en el siglo V a.C. su presencia puede ser relacionada con objetos metálicos y construcciones para la defensa. Los hallazgos arqueológicos los ubican en el año 900 a.C. en la península Ibérica. Considerando que ellos son los sucesores de otros Celtas de otros lugares, podemos afirmar que alrededor del año 1200 a.C. ellos se están expandiendo desde el centro de Europa. Que justo en ese momento se inicie la edad de hierro no resulta simple coincidencia, pues las características guerreras los llevaron al desarrollo de armas, que en ese momento son las mejores las hechas precisamente de ese mineral. De hecho su punto de partida habría sido los Balcanes (donde comenzó miles de años después la I Guerra Mundial).

La visión de sus contemporáneos.

Los antiguos historiadores griegos y romanos narraron sus batallas frente a los celtas. De ellos se dijo que por estar desnudos en la vanguardia de la batalla, adornados con objetos brillantes, resultan arrogantes; pero eso los hace blanco fácil de las flechas romanas, que rápidamente los vencen. La desunión de los celtas, sin un Estado centralizador los hizo débiles frente a imperios como el romano, pero a su vez su dispersión impidió que un invasor los controlase completamente.

Costumbres Celtas

No es fácil identificar a todos los celtas con una única costumbre, pero hay algunos elementos en común:

Celebraciones

Acostumbraban a celebrar al aire libre sus victorias. Mientras preparaban la carne discutían largamente por quien era el más valiente, en un duelo de palabras que muchas veces terminaban en una gran pelea, con muertos incluidos. Era un privilegio tomar vino, la mayoría solo consumía cerveza de trigo con miel, lo que es llamado “corma”. No usaban tenedor ni cuchara, solo los dedos y un cuchillo.

Vestuario

Sus atuendos eran de colores vivos: rojo, amarillo y azul. El material usado era el lino, hasta que domesticaron a las ovejas y comenzaron el uso de la lana. Los diseños eran a cuadros, quizás la raíz del estilo escocés actual. Las túnicas eran la base de su vestuario, el cual ajustaban con cinturones y varios adornos.

Vivienda

Las viviendas eran hechas con una estructura básica de madera, con paredes de mimbre y barro, con espacios para guardar los cereales. Sus tradiciones establecían una diferencia de género, dedicándose los hombres a la cacería y la guerra. Las mujeres cuidaban a los niños, y hacían, paralelamente, el trabajo agrícola. No tenía importancia la virginidad, y por lo tanto una mujer escogía a sus hombres. Cuando la mujer era madre se le consideraba en un nivel superior. No había esclavitud, pero si una fuerte jerarquización dentro de cada tribu.

Religión

La religión tiene en los celtas su máxima exponencia en los druidas, que consiste en una mezcla entre educación y religión. Sus sacerdotes eran sabios en diversos idiomas, pero prefirieron la transmisión oral a la escrita. Esto los hace poco “citables” en los libros de historia, pero sus enseñanzas perduran hasta el día de hoy.

Sin embargo, poco fue quedando de esas creencias al expandirse por Europa . Muchos cultos celtas son animistas, es decir basados en las fuerzas de la naturaleza, sobre todo montañas, bosques y ríos. Posteriormente, ya con la influencia griega asimilaron los cultos del partenón ateniense, pero en su propia adaptación.

Celebraban el Samonis, que significa reunión, los 1 de noviembre (fecha equivalente en el calendario cristiano). Era el momento en que los vivos se encontraban con los muertos. En su creencia se reunían Teutatis, el dios de la guerra, con Moririgani, la diosa reina de los espectros; la única capaz de enseñarle como vencer en la próxima batalla. La fecha corresponde al inicio del año oscuro, es decir cuando la noche se hace evidentemente mucho más larga que el día-luz (en el hemisferio norte). Esa fecha fue cristianizada, convertida en el día de Todos los Santos, y luego en la tradición occidental es conocida como Halloween.