Los Tartessos

En Huelva, Sevilla y Cádiz se ubicaba la antigua cultura Tartessos. Su existencia histórica está clara, pero una serie de misterios la envuelve hasta el día de hoy


Para algunos los Tartessos son una rica civilización que existió hace 3 mil años original de Iberia; para otros fue una de las tantas colonias que crearon los griegos o fenicios. Su ubicación geográfica corresponde a las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, no habiendo evidencia arqueológica respecto a que si hubo algún lugar central o capital en ese territorio. Sí tenemos testimonios, antiguos escritos, sobre la existencia de una gran ciudad en la desembocadura del rio Tartessos, que luego fue llamado Betis por los Romanos, y Guadalquivir por los musulmanes. Nunca se ha encontrado esa ciudad, siendo uno de sus principales misterios. Lo concreto es que junto los principales ríos de la zona floreció una cultura de grandes realizaciones. La forma de delimitar su cultura es la existencia de elementos comunes tales como cerámicas con diseños en zigzag. Los poblados Tartessos encontrados por los arquéologos eran pequeños, y sin gran desarrollo urbano, solo casas circulares con techo vegetal; sin edificios principales que pudieran evidenciar una jerarquía política o económica.

Economía de los Tartessos

La zona de los Tartessos era muy rica en productos agrícolas, animales (por ejemplo vacunos), pesca y sobre todo minería. Hace 3 mil años ya había minas de oro, plata, estaño y cobre; y se producía bronce. Todo ellos les permitió establecer lazos comerciales con los fenicios en el siglo VIII a.C. Incluso en el texto religioso cristiano, la Biblia, es mencionado “Tarsis” como el lugar de donde traían para el rey Salomón minerales, marfil e incluso animales como los monos.  Los primeros grandes puertos “internacionales” de Tartessos fueron:

  • Gadir, actual puerto de Cádiz
  • Abdera, actual Adra en Almería.
  • Sexi, actual Almuñécar en Granada.

Posteriormente, los griegos también establecieron lazos comerciales, y fueron ellos la puerta de entrada, muy posteriormente, de los romanos. Los primeros “sabios” griegos en geografía e historia solo dicen cosas buenas sobre Tartessos. Por ejemplo, Aristófanes dice que Tartessos era: “tierra rica en recursos marinos y terrestres y centro de contratación de plata y metales” y según Estrabón había obras de ingeniería para controlar el caudal del río Tartessos. Y el llamado primer historiador Heródoto de Halicarnaso, menciona a un rey de Tartessos, llamado Argontonio, cuyo nombre significaba hombre de plata, y que en sus cien años de gobierno fue sabio y generoso. Más allá de las apreciaciones de Heródoto está claro que había riqueza. Y un hallazgo aqueológico de hace 70 años lo vino a confirmar: a cuatro kilómetros de Sevilla había una vasija de barro, y dentro de ella había: un collar, 2 pectorales, 2 brazaletes y 16 placas, totalizando tres kilos de oro puro.

Forma de gobierno de los Tartessos

Al parecer era una monarquía. Los pocos documentos realmente históricos están casi imposibles de leer. Solo tenemos relatos míticos de lo vivido por ellos. La mitología griega recoge el nombre del rey Gerión, un gigante de tres cabezas, muy rico en animales. Se dice en la mitología que Hércules debió robarle sus bueyes, misión en la cual tuvo éxito.

Final de la cultura

Al igual que toda su existencia, el como termina este reino no está del todo claro. Al parecer luego de la derrota de los griegos frente a los persas, la gente de Tartessos se encontró sin aliados en el mediterráneo. Cerca del año 500 a.C. un reino del norte de África, Cartago, atacó la capital de los Tartassos , y desde ahí rápidamente todo el reino fue cayendo en manos cartaginesas. En el año 146 a.C. Roma a su vez le quitaría a Cartago estas tierras, pero para entonces el reino Tartasso era solo un lejano recuerdo.

La actual discusión

Tartessos fue una cultura independiente, o fue parte de la cultura Fenicia. El hallazgo de un altar para la veneración a una diosa fenicia hace pensar que todo fue el resultado de una colonización. Los restos arqueológicos de la gran ciudad  en El Carambolo, por décadas sostenida como la capital Tartessa, están siendo expuestos actualmente como Fenicios. Aún así la valoración del lugar y su activo comercio la dejan a Tartassos en un muy buen lugar en la historia.