Las taifas: reinos árabes en España

Las taifas son pequeños reinos creados en una ciudad, cada vez que se debilitó el poder central, durante la España medieval dominada por los musulmanes.


El periodo de las taifas en la España medieval se divide en tres etapas, cada una de ellas consecuencia de la caída de un importante imperio. En el año 1031, tras 20 años de decadencia se desintegra el Califato de Córdoba, creándose las primeras taifas, que llegan a contarse en un número de 39 pequeños reinos. Después vino un reordenamiento bajo el imperio Almorávide. Diversas revueltas llevaron a un debilitamiento de este dominio, produciéndose la segunda serie de taifas entre los años 1144 y 1170. Llegó entonces el imperio Almohade, que enfrentará a los cristianos siendo derrotados el año 1212, iniciándose la tercera y última etapa de taifas, la cual se extenderá hasta 1492.

Primeras Taifas

En el año 1009 se inicia la guerra civil al interior del Califato de Córdoba. La ausencia de un poder claro provocó la inseguridad en las ciudades del interior del califato. Se fueron creando una serie de pequeños estados independientes en cada ciudad, o sector de una ciudad, que recibieron el nombre de taifas. No fueron permanentes en el tiempo, pues algunas eran absorvidas por otras. Así lo que comenzó como un Estado en una ciudad se convirtió con el tiempo en un pequeño reino que dominaba varias ciudades. Tales son los casos de las taifas de Sevilla, Zaragoza y Denia.

La inexperiencia para gobernarse llevó a muchas taifas intentar replicar las estructuras del califato de Córdoba. Los gobernantes se rodearon de una corte, y financiaron a poetas y científicos, sobre todo en astronomía y matemática. La cultura árabe en Iberia obtiene características muy locales, separándose culturalmente de sus orígenes.

La división del mundo árabe dio la oportunidad perfecta para los reinos cristianos de avanzar sobre ellos. Los mercenarios fueron la solución, contratándose incluso a soldados cristianos. En el poema épico “Cantar del Mio Cid” se relata que el Cid a pesar de ser cristiano sirve como mercenario a una taifa. Varias taifas cayeron bajo el control cristiano, que pactan su sobrevivencia a cambio de un pago de tributos, que pasó a llamarse “paria”.

En el año 1085 el rey católico Alfonso VI de León y Castilla conquistó la taifa de Toledo. Entonces el rey de Sevilla Al Mutamid y el rey de Badajoz Al Muttawakkil se unieron en una petición al emir almoravide el bereber Yusuf ibn Tasufin. La taifa de Sevilla estaba pagando “parias” ya por 30 años. En 1086 el rey católico Alfonso VI envió como siempre a sus emisarios, pero el rey sevillano dio muerte al jefe de los cobradores. La ayuda del emir bereber se hizo concreta al instalarse en Algeciras, y vencer a Alfonso VI en 1086. Desde 1090 Yusuf ibn Tasufin inició la conquista de las taifas de Granada, Sevilla, Badajoz y Valencia, creando de esta manera el gran imperio Almoravide.

Segundas Taifas

Tuvieron una breve existencia durante el siglo XII. En un inicio, el 1121, solo fue Córdoba la población que se rebeló contra los almorávides. Pero desde el 1144 las rebeliones se multiplicaron surgiendo una nueva serie de taifas; por ejemplo en 1145: en Almería, Granada y Valencia. Sin embargo, el 1147 los almohades, gente proveniente del norte de África, donde actualmente está Marruecos,  invadieron Iberia. Las bases de la expansión almohade fueron la necesidad de consolidar la unidad absoluta de Alá, entendiéndose esto como la instalación de un solo gran imperio islámico. Las taifas fueron desapareciendo tanto por la conquista Almohade como por los ataques de los reinos cristianos.

Terceras Taifas

En 1212 en la batalla de las Navas de Tolosa el periodo de dominio Almohade llega su fin. Los cristianos de Castilla, Navarra y Aragón, más miles de otros lugares, los derrotan definitivamente. No fue posible en ese momento continuar la “reconquista” por valle del Guadalquivir. Surgieron por un breve tiempo los últimos reino taifas. Valencia existirá hasta 1236, Córdoba hasta 1236 y Sevilla hasta 1249. El dominio quedó bajo los reinos cristianos de Aragón y Castilla prácticamente completo en el 1262.  Sin embargo, hubo una excepción: el reino nazarí de Granada, que fue derrotado por los reyes católicos el 2 de enero de 1492, poniendo punto final a las taifas.