Visigodos: invasores de Hispania

Al debilitarse el Imperio Romano una serie de pueblos germanos ingresaron violentamente. En Hispania los invasores fueron los Visigodos.


Orígenes de los Visigodos

Los visigodos son un pueblo germano. Sus antepasados se ubicaban en lo que es la actual Suecia, desde donde avanzan hacia el Mar Negro. Reciben el nombre de Godos. Los primeros antecedentes de su presencia son del año 378 en que invadieron el Imperio Romano de Oriente. Es de ese tiempo la separación de este pueblo en ostrogodos (godos de oriente) y visigodos (godos de occidente), separado por el río Dniéper, en la actual Ucrania. Continuaron su recorrido, en un viaje de al menos dos generaciones,  bordeando el mar Mediterráneo. Pasaron por Grecia y entonces ingresaron al Imperio Romano de Occidente.

Visigodos en Roma

En el 410 se registra el saqueo que realizaron a Roma. Se instalaron por pocos años en el sur de la península Itálica, desde donde se movilizaron a Galia gracias a un acuerdo con Roma. En el 415 el rey visigodo Ataulfo cruza los Pirineos instalándose en la actual Barcelona. Asesinado el rey  y su primer sucesor, se nombró rey a Valia, quien hace un pacto con el emperador romano Honorio para luchar contra las otras tribus germanas. Logró hacer mover a los vándalos hacía el extremo sur, y a los francos los sacó de la región de Tolosa, donde establecerá su capital. Entonces vinieron décadas de enfrentamientos, entre los mencionados, y también contra los Suevos, y también alianzas entre tribus, que a la costumbre de la época significaba que un rey se casaba con la hija de su antiguo enemigo. En el 468 tras la derrota de los Suevos por los Visigodos se establece una frontera que fue muy duradera. Sin embargo, en el 507 los Visigodos son derrotados por los Francos en Vouille, muriendo además el rey. Dispersos se refugian en Hispania, donde permanecerán como reino hasta la invasión árabe el 711.

Reino Visigodo en Hispania

Los visigodos en Hispania a partir del 507 crean un reino. Ellos eran una minoría étnica de 200 mil personas, frente a los 9 millones de habitantes hispanorromanos. Para evitar mayores dificultades los visigodos se instalaron en una zona despoblada: la meseta norte, junto al río Duero. A mediados del siglo VI la capital será Toledo.

La nueva sociedad no se urbaniza, si no que se mantiene con características puramente rurales. La fuerte influencia del cristianismo llevó al término de la esclavitud, pero reemplazando la mano de obra por el “colonato”, consistente en campesinos sin tierras, que reciben el permiso de trabajar las tierras del propietario a cambio de un pago en tributos. El compromiso los obliga a permanecer en las tierras. Visigodos e hispanorromanos tenían sus propias leyes, pero paulatinamente hubo matrimonios entre ambos grupos, lo que obligó a modificar la ley. En el año 654 se comienza a aplicar el derecho romano, quedando protegida la propiedad privada, y la libertad en el acto matrimonial.

Religión Visigoda

La religión era un tema muy importante para la época, pero también fue entendido por algunos como un camino para establecer alianzas. Los visigodos habían adoptado el arrianismo, una creencia Cristiana en que Jesús es hijo de Dios, pero no parte de Dios. La mayoría hispanorromana era Católica, por lo tanto en el 589 el rey visigodo Recaredo se convierte el catolicismo, evitando así mayores dificultades. La unidad cristiana trajo una consecuencia inesperada: la discriminación hacia los judíos. Varios de ellos se convirtieron al catolicismo para evitarse problemas, pero otros sufrieron confiscación de bienes acusados de “conspiración”.

Monarquía Visigoda

El sistema monárquico visigodo no era hereditario. El rey debía ser nombrado de entre dueños de tierras, por ellos mismos y los obispos. Esto suena incluso a un antecesor de la democracia, pero en la práctica solo tres veces se logró nombrar así a un rey. La realidad es que era una serie de asesinatos, empezando por el rey en ejercicio, presiones de todo tipo para ser elegido, etc. la forma de nombrar al rey. Para el siglo VII se habían abanderizado dos grandes grupos disputándose el poder. Cuando asumió el poder el rey Rodrigo, sus rivales se unieron a su enemigo el musulmán Táriq Ibn Ziyad, quien en la batalla de Guadalete inicia la conquista árabe. En el 725 es invadida la Septimania, la última provincia visigoda.