La antipoesía de Nicanor Parra

La innovación post vanguardista de Nicanor Parra: sus características e influencias en la poesía hispanoamericana


Nicanor Parra innovó en la poesía cuando se creía que ya nadie podría llevar al límite nuevamente la transgresión al lenguaje poético realizada por las vanguardias. La influencia de este escritor chileno del siglo XX se extendió por todo el mundo occidental y llega hasta nuestros días. Conoce junto a nosotros los rasgos más importantes de su legado poético.

Contexto histórico

El siglo XX fue un periodo de grandes conflictos internacionales y también en nuestro continente. Luego de las guerras mundiales que dejaron a los potencias europeas mermadas en su población, algunas como Alemania e Italia completamente desmoralizadas producto del trauma de las pérdidas, las secuelas de la postguerra junto con un nuevo escenario político polarizado en dos sistemas (el comunismo y el capitalismo) América Latina que vivía procesos de modernización también sufrió algunos de los efectos que dejaron estos conflictos bélicos. En Chile la crisis de representación artística de las vanguardias devino en una caída de la poesía tradicional, esto es, del uso de la rima y de la métrica. Esto significó que el lenguaje poético se hiciera más mundano, es decir, se acercara al lenguaje de la cotidianidad y perdiera el aura sagrada o sublime que poseía hasta ese momento. El poeta, por parte, en la poesía tradicional solía ser considerado un personaje que trataba sobre cosas elevadas, fundamentales y sagradas, luego de la vanguardia el poeta encontró sólo escombros del mundo moderno y ya nada sagrado podía ser recuperado. En este contexto, luego de las catástrofes del mundo globalizado, surge la antipoesía.

La antipoesía de Parra

Nicanor Parra nace en el pueblo de San Fabián el año 1914, en el seno de una conocida y humilde familia de artistas chilenos (Violeta Parra, Angel Parra, Isabel Parra, entre otros). De profesión físico y matemático, el desarrollo de su poesía es considerado uno de los más importantes del siglo XX.
El joven Parra fue testigo de las nuevas tendencias de las vanguardias artísticas y observó la ironía del mundo moderno: el progreso prometido no era más que una careta de la ambición de poder y de riquezas. Las potencias europeas se habían enfrascado en una lucha que acabó con el estallido de la primera bomba atómica, lanzada por Estados Unidos sobre dos pueblos japoneses, masacre en la que murieron millones de personas inocentes. Este irónico mundo moderno no daba lugar a la posibilidad de volver a creer en los más altos valores modernos, puesto que la fraternidad, la igualdad y la libertad fueron transgredidas por los grandes imperios europeos y sus guerras mundiales. En este sentido, la poesía de Parra es la máxima manifestación de la caída de estos ideales. El nombre de su corriente poética lleva el prefijo “anti”, esto implica el máximo gesto irónico de la obra parriana, en tanto se presenta como todo lo contrario de un poeta. Esto nos permite caracterizar la antipoesía como el lenguaje de la transgresión, de la ironía constante, de la degradación de todo aquello que pueda ser considerado autoridad, legalidad, sacralidad o elevación del espíritu. El antipoeta entonces, trabaja con los objetos más cotidianos del mundo, por lo que los antipoemas estarán plagados de imágenes cotidianas como un yogur, un cigarrillo, las calles de una ciudad, un vaso, alguna basura, y un largo etcétera. Los objetos que habitan el mundo de la antipoesía parriana son todos cotidianos, ordinarios y normales, a diferencia de la poesía escrita hasta entonces que solía hablarnos de los problemas fundamentales de la vida utilizando un lenguaje poético que se diferenciaba claramente del lenguaje cotidiano que utilizamos para comunicarnos. El lenguaje antipoético responde a la imposibilidad de volver a representar poéticamente los grandes ideales de la modernidad, lo que queda son pedazos de ese proyecto que no pueden ya apuntar a una unidad de la humanidad, todo es individualismo y diferencia. El antipoeta se ríe de esta situación, pero su risa tiene un dejo de tristeza que siempre puede esconderse con otra carcajada irónica.

Esperamos que te hayas aproximado un poco más a la fascinante antipoesía parriana y te invitamos a leer y disfrutar de su humor negro.