Crisis económica Post independencia en México

La guerra de Independencia trajo consecuencias para la economía de la nueva nación mexicana.


La Independencia dejó un territorio sin una clase dirigente que administrara eficientemente y una profunda crisis económica que afectaba a su población. La desigualdad social y la distribución de la población fueron factores de acentuaron la crisis.

El paso de la colonia a la república

Durante el período colonial, el Virreinato de Nueva España se transformó en una de las posesiones de la corona más prósperas y vastas. La estabilidad gubernamental y la constante circulación de riquezas aseguraban el control y el manejo con relativa tranquilidad. La composición social de Nueva España era diversa pero habían logrado convivir en cierta paz.

Una vez constituida la República mexicana, sobrevino un periodo de crisis en todos los ámbitos, con la predominancia de conflictos sociales y una severa crisis económica. La Guerra de Independencia afectó de sobremanera la economía, por lo que a inicios del nuevo gobierno el panorama era desalentador.

Los gobiernos republicanos no eran capaces de controlar el desorden y la inseguridad provocados por los conflictos sociales, y el temor y la incertidumbre fueron masificándose provocando un ambiente de tensiones.

Muchos de los soldados que participaron de la guerra recurrieron al bandidaje, asaltando caminos, robando ganado, obstruyendo la libre circulación comercial y causando pánico en los habitantes de los pequeños poblados.

La crisis se agudizó tras la serie de las guerras civiles entre centralistas y federalistas que se desencadenaron en las distintas regiones  y que buscaban quedarse con el control del gobierno.

Situación económica

La guerra de Independencia trajo consecuencias en las diferentes actividades que se realizaban en el antiguo Virreinato de Nueva España. Las ciudades más grandes como México, Guadalajara y Puebla vieron diezmada su población. Los habitantes urbanos dedicados a la artesanía, minería, industria textil, entre otros, quedaron desprovistos de empleo.

La producción de plata, baluarte de la economía colonial, tuvo un fuerte descenso. La agricultura también se vio afectada siendo los pequeños propietarios los que experimentaron más profundamente las consecuencias de la guerra y posteriormente por la inestabilidad social y política. La disminución de los centros urbanos causó el descenso de la demanda de productos agrícolas además del consiguiente abandono de antiguas áreas utilizadas para la explotación agrícola.

Situación financiera

Los empréstitos de dinero eran realizados por los comerciantes, empresarios mineros y por la Iglesia. Los beneficiarios de estos créditos eran principalmente hacendados y rancheros quienes establecían una cuota de pago anual. Las inversiones de los prestamistas aumentaron considerablemente con el correr de los años.

Con el arribo de los gobiernos federalistas de Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero se intentó reactivar la alicaída economía mexicana. Para ello, se recurrió a la solicitud de préstamos a la Iglesia pero estos fueron negados, situación que produjo un distanciamiento en las relaciones.

Para fortalecer la economía se creó el Banco del Avío en el año 1830 con la misión de apoyar la industria nacional mediante préstamos o créditos a los empresarios que quisieran modernizar su maquinaria. En este sentido, la industria más favorecida fue la textil pero 5 años después de la creación de la institución financiera la totalidad de la empresas a las que se le habían realizados los préstamos habían fracasado.

Desigualdad demográfica y social

Hacia 1820, la población mexicana alcanzaba los seis millones y medio de habitantes distribuidos en una superficie que superaba los cuatro millones de kilómetros cuadrados. La mayor parte de la población habitaba la zona centro, la región sureste se hallaba aislada mientras que la zona norte estaba sujeta a las ambiciones colonizadoras de Estados Unidos.

Sumado a lo anterior, la desigualdad social fue un problema que no pudo ser solucionado, siendo los indígenas los más perjudicados en esta nueva tendencia económica de individualismo liberal.

La sociedad se componía por:

  • Clase alta: hacendados, terratenientes, grandes comerciantes, dueños de minas, políticos y clérigos.
  • Clase media: pequeños comerciantes, abogados, doctores, maestros, etc.
  • Clase baja: Mineros, trabajadores de fábricas, artesanos, soldados, peones, campesinos, etc.