La consumación de la Independencia Mexicana

La última fase del proceso de Independencia fue la Consumación.


Los hechos ocurridos en la península y los factores políticos que afectaban a los españoles tuvieron un impacto directo en la situación en Nueva España y se transformarían en un antecedente de la consumación de la Independencia en México.

Situación política en España

La invasión napoleónica y el encarcelamiento del rey Fernando VII se tradujeron en una serie de consecuencias que convulsionaron a España.

Lo anterior favoreció a que los patriotas españoles, inspirados por las ideas ilustradas, se organizaran para luchar contra los franceses y en contra de la monarquía absolutismo. De este modo, crearon juntas que gobernarían mientras el rey estuviera ausente. Mientras tanto en Cádiz se reunían las cortes y redactaban una constitución política de corte liberal, que establecía que los pueblos eran soberanos y que las cortes eran su representante. Esta constitución entró en vigencia a partir del 30 de septiembre de 1812 y extendió su jurisdicción hacia las colonias americanas.

Fernando VII regresó de su cautiverio en Bayona a principios de 1814 debiendo acatar lo establecido en la Constitución de Cádiz. Sin embargo, a no poco andar, hizo desaparecer a las Cortes, eliminó la constitución, persiguió a los liberales y restableció el absolutismo.

Pero los patriotas españoles se reorganizaron y prepararon una revolución para recuperar la constitución. En enero de 1820, el coronel Rafael Diego se pronunció ante el monarca exigiéndole lo anterior.

En Nueva España, el virrey Apodaca enterado de la situación intentó de evitar la difusión de las noticias ya que no estaba de acuerdo con acatar la constitución. Pero en Veracruz, los liberales presionaron al gobernador García Dávila para que proclamase la nueva ley. La situación se fue replicando en otras zonas novohispanas y al virrey no le quedó otra alternativa que aceptar la constitución. Las nuevas leyes establecían que se debía llamar a elecciones municipales y establecer la libertad de imprenta.

Paralelamente, la lucha insurgente continuaba y las ideas liberadoras seguían siendo propagadas, cumpliendo un importante rol en esto, la difusión de diversas publicaciones.

La conspiración de La Profesa

Los peninsulares monárquicos vieron perjudicados sus privilegios con el establecimiento de la nueva constitución, por lo cual comenzaron a organizarse para recuperar sus antiguos derechos, aunque esto significara separarse políticamente de España.

Entre los españoles inconformes se encontraba el virrey quien no dudo en participar de las reuniones para conspirar en contra del gobierno establecido. El grupo de peninsulares se juntaba en el templo de la Profesa bajo el liderazgo de Matías Monteagudo y planificaron separarse de España, suprimir la constitución de Cádiz y ofrecerle el trono a un miembro de familia real.

Para ejecutar este plan se recurrió al experimentado militar Agustín de Iturbide quien había cumplido una importante labor en la lucha contra los insurgentes criollos. Iturbide organizó a su ejército en el sur pero fue derrotado por las fuerzas de Vicente Guerrero por lo que no tuvo otra alternativa que buscar una alianza con él, reuniéndose el 10 de febrero de 1821. Ambos líderes representaban ideales contrapuestos pero a su vez deseaban la independencia de España.

Plan Iguala

Iturbide y Guerrero firmaron el 24 de febrero 1821 el Plan Iguala que se transformó un pronunciamiento político mediante el cual se declaró la Independencia de México.

El plan declaró la independencia de México, estableció la religión católica como única y propuso la unión de todas las clases sociales. En base a estos tres principios fundamentales (independencia, religión y unión) se fundó el Ejército Trigarante.

El plan instituyó  la igualdad de todos los ciudadanos suprimiendo las castas y que el gobierno como nación independiente se transformaría en una monarquía moderada que sería representado por el rey Fernando VII o cualquier otro infante de la Casa de Borbón. En tanto no estuviera ocupada la regencia, una junta gobernaría en su representación.

El día 27 de septiembre el Ejército Trigarante ingresó a Ciudad de México, con Iturbide al frente, culminando la guerra de Independencia de México.