Mestizaje cultural

El mestizaje es el proceso cultural esencial  para comprender la identidad novohispánica.


La mixtura entre las diversas culturas que se encontraron tras la llegada de los europeos a América es clave para comprender las distintas identidades culturales que trascienden hasta nuestros días.

¿Qué es el mestizaje?

Entenderemos mestizaje como una mezcla  biológica y cultural de grupos étnicos distintos que al unirse originan algo nuevo. Esta palabra es comúnmente utilizada para describir lo ocurrido en América tras la llegada de los europeos y consiguientemente con el arribo de los esclavos africanos donde se produjo este proceso.

La mezcla que se da, se entiende como un proceso en donde se funden las características de todos los aspectos culturales de un grupo étnico como lo son la vestimenta, comida, religión, valores, etc.

Mestizaje en Nueva España

En Nueva España como el resto del territorio americano este proceso cimentó la estructura actual identitaria de los pueblos que hoy conforman esos territorios. La política española respecto de la situación ocurrida en América fue altamente restrictiva, es decir, prohibió desde un inicio las uniones oficiales entre nativos americanos y españoles. Pero la mezcla entre grupos étnicos no sólo dio como resultado nuevos grupos sino que nuevas expresiones culturales.

Mestizaje étnico

A pesar de la prohibición, los hijos nacidos de uniones entre grupos proliferaron, dando a luz a un nuevo grupo social muy numeroso y en ascenso, a saber, los mestizos.

Los mestizos se transformaron en el grupo social mayoritario, aun así se estableció una jerarquización de la sociedad en donde los españoles se ubicaron en la cúspide, seguidos por los criollos y cada grupo social nuevo ocupó un lugar de acuerdo a su mixtura, ubicándose en la base de la sociedad los indígenas y los esclavos negros traídos desde África, cimentando una sociedad de desigualdad y con sendas diferencias entre sí.

Entre las diferencias establecidas, destaca la serie de prohibiciones que se le impusieron a los mestizos como por ejemplo el ejercicio de determinados oficios en donde por ejemplo en los talleres de orfebrería no podían llegar alcanzar rangos de maestros y tampoco ser dueños de uno.

Pero la sociedad española no se contentó con establecer diferencias sino dividir y categorizar a la sociedad por castas, y se estableció un ordenamiento social que daba cuenta del origen de la persona según sus antecedentes étnicos ya sean españoles, indígenas y posteriormente africanos. Entre las categorías que más destacan están:

Criollos: españoles nacidos en la Nueva España

Mestizos: mixtura indígena y europeo

Mulatos: mixtura de africano y europeo

Zambos: mixtura de africano con indígena.

Castizos: mixtura de mestizo con europeo

Todas las mezclas dadas fueron categorizadas, testimonio de ello son las Pinturas de Castas del siglo XVII que dan cuenta de la mixtura racial pero también de la profundas diferencias entre grupos y la imperiosa necesidad de la Corona por mantener a la sociedad ordenada y separada, esbozando vestigios feudales en este afán.

Sincretismo cultural

Del encuentro entre diversos grupos étnicos surgieron múltiples expresiones culturales que dan cuenta del sincretismo experimentado que fusiona y rescata determinados elementos. La cultura latinoamericana en sí esconde tras de sí esta fusión multicultural y esto es evidente en cada componente que la conforma, ya sea lenguaje, costumbres, tradiciones, valores, etc.

Inicialmente, la conquista española impuso el idioma castellano sin embargo este lenguaje adoptó ciertas variaciones respecto de su original ibérico, donde sobresalen sonidos y localismo indígenas que se fusionan con el idioma oficial generando una lengua con característica únicas, situación ocurrida en los diversos territorios que conforman Latinoamérica.

Así también, la función evangelizadora de la Iglesia tuvo tal impacto que las creencias y valores de la cosmovisión indígena se mezclaron con la católica originando tradiciones religiosas que dan cuenta de un pasado indígena o africano que se permea hasta la actualidad. Un ejemplo de lo anterior son los nombres de los lugares que llevan el nombre de algún santo combinado con el nombre nativo como San Andres Totoltepec, San Bartolo Naucalpan, etc.