George Washington: Política exterior

Durante el gobierno de George Washington se lograron importantes avances en la estabilidad económica de los Estados Unidos, sin embargo la nación, también, tuvo que manejar distintos conflictos internos e internacionales.


Relación con Francia y la Revolución de 1789

Si bien el foco del gobierno estaba en el reforzamiento de la economía como motor del desarrollo de los Estados Unidos, no podían estar ajenos a los problemas internacionales sobre todo porque podían afectar sus rutas comerciales. La política exterior del primer gobierno de Estados Unidos, tenía como base la conservación de la paz con las demás naciones, dándole la posibilidad de construirse como nación y sanar las heridas, tanto económicas como psicológicas o sociales, que dejó la guerra de la independencia. Sin embargo, el panorama internacional estaba viviendo convulsiones, principalmente con las naciones europeas que estaban en plena época de transformaciones. El caso más emblemático es Francia y la Revolución de 1789, a la que los estadounidenses veían con buenos ojos porque creían que era una repetición de lo que ellos habían realizado durante 1776 a 1783 contra la Monarquía británica. Sin embargo, las transformaciones que trajo la Revolución Francesa, sobre todo después de 1793, año en que Francia declara la guerra a Inglaterra y España, frente a lo que Estados Unidos hasta ese momento aliado de Inglaterra tuvo que tomar parte. Formalmente el Gobierno optó por permanecer neutral en la situación comprendiendo que romper el acuerdo de alianza con Inglaterra podría ser perjudicial para sus intenciones comerciales, y no podían confrontarse a Francia porque fue el principal apoyo para el triunfo de la independencia de los Estados Unidos.

Efecto de la política exterior dentro de Estados Unidos

La opinión pública se dividió frente al conflicto del otro lado del atlántico, entre 1793 y 1795 la Revolución Francesa era vista de diversas formas en los Estados Unidos. Por un lado, la lucha de los franceses fue analizada como una contienda entre la libertad, la democracia y la república, contra la opresión, autoritarismo y la monarquía. Quienes estaban de acuerdo con esta visión del conflicto se unieron al Partido Republicano, que paradójicamente es el antecesor del actual Partido Demócrata. Y por otro, estaban los Federalistas, antecesores del Partido Republicano de nuestros días, quienes veían la Revolución de 1789 como un brote de desorden, anarquía y ateísmo que iba a sumir en la pobreza a Francia

Relación con Gran Bretaña

Las relaciones con Gran Bretaña no eran del todo satisfactoria para Estados Unidos, si bien habían establecido una alianza luego de la Guerra, esto no era suficiente porque la fricción se hacía latente, si se considera que tropas inglesas aún ocupaban algunos fuertes menores en el Oeste de Estados Unidos, la continuación de conflictos aislados producto de la presencia de la Real Armada en algunos puertos y el reordenamiento de las tierras expropiadas eran los principales puntos de conflicto. Situación que en 1794 tuvo modificaciones, solucionando algunos puntos en el tratado del 19 de noviembre, en donde los ingleses se comprometieron a retirar todo tipo de guarnición militar y de evitar conflictos comerciales producto de la presencia de la armada. Sin embargo, el problema de las tierras expropiadas y asuntos que legalmente parecieran ser de menor importancia, como que los marineros norteamericanos debían servir a la armada británica por un tiempo, continuaron siendo puntos de conflictos.

Relación con España

En 1795, el gobierno de George Washington logró firmar el Tratado de Pinckney en Madrid, acuerdo en el que se estableció que España acepta como legítimos los reclamos de los norteamericanos sobre los territorios del oeste y en la zona sur de los Estados Unidos.

Resultados del gobierno de Washington

Washington estuvo dos períodos en la presidencia, rechazando una nueva postulación, período en el que logró establecer los cimientos de la economía de los Estados Unidos, mantener el orden constitucional de 1787 y fortalecer a la nación frene a las potencias mundiales del período.

En las elecciones del 7 de diciembre de 1796, el triunfador fue el federalista John Adams, dejando en segundo lugar a Thomas Jefferson.