Colonias del centro de Estados Unidos

Origen y desarrollo Pennsylvania, New York, New Jersey y Delaware, durante la época colonial de los Estados Unidos


Colonias del centro: ejes del crecimiento de las colonias inglesas.

Las principales colonias del centro del actual territorio de los Estados Unidos fueron Pennsylvania, fundada en 1681; Delaware, que primero fue colonizada por holandeses para en 1682 pasar a control administrativo inglés; New York y New Jersey. La composición de la población de inmigrante que llegó a esta zona estuvo marcada por la diversidad de creencias y nacionalidades.

Pennsylvania y Delaware: Origen y desarrollo

Las decisiones tomadas para estas colonias estuvieron en manos de William Penn, empresario inglés que obtuvo el permiso para formar una colonia por el pago de una deuda por parte de la corona a su familia. La autorización se le concedió bajo una cédula real que lo declaró “propietario absoluto” de los nuevos terrenos. William Penn, en las tierras americanas, decidió llevar a cabo un proyecto denominado “Santo Experimento” que abogó por la igualdad y el pacifismo en la zona. Esto también incluyó a los indígenas americanos con quienes incentivo un trato de respeto y efectuó convenios los cuales fueron bastante respetados por los colonos.

Philadelphia fue la principal ciudad de las colonias llegando a tener una población cercana a las 30000 personas hacia finales de la época colonial, resultado de una serie de decisiones y capacidad de emprendimiento de los colonos que arribaron a la zona, convirtiéndola en la ciudad más próspera de Norteamérica durante el siglo XVIII.

La multiculturalidad que se vivía en Pennsylvania contaba con la presencia de europeos de distintos países: suecos, holandeses, alemanes, ingleses, etc. En general, cada una de las nacionalidades se especializaron en áreas de la economía, en el caso de los alemanes fueron propulsores de las actividades vinculadas a la artesanía, talabartería, carpintería, producción textil entre otros productos.

New York: Cosmopolita desde su origen

En el caso de holandeses y suecos tuvieron gran importancia en la fundación de una de las ciudades más cosmopolita del mundo actual, New York. Esta ciudad debido al componente migratorio comenzó a construirse desde la diversidad cultural, y en este sentido es posible identificar dos etapas.

Primera etapa (1624-1664)

La isla de Manhattan estaba bajo dominio holandés y era conocida como New Amsterdam. La población migrante era diversa y entre ellos se podía encontrar daneses, noruegos, escoceses, irlandeses, suecos, alemanes, polacos, italianos, ingleses y holandeses. El poblado subsistía a partir de las actividades comerciales desarrolladas en la isla.

Segunda etapa

Iniciada en 1664 con la aspiración británica de obtener el control de la isla, objetivo que fue cumplido mediante uso de armas. Sin embargo, esto no resultó en la expulsión de los migrantes del resto de Europa, sino que un cambio en la administración de la isla, pero en lo que respecta a aspectos sociales, económicos y culturales continuó existiendo una fuerte influencia de los migrantes de la primera etapa. La principal diferencia cultural fue la tolerancia y aceptación de la diversidad cultural y apertura religiosa, a diferencias de las colonias ocupadas por puritanos. Además, el traspaso de una política legal y administrativa holandesa a la inglesa fue realizada gradualmente evitando conflictos internos en la isla. Una situación similar sucedió con la localidad de New Jersey.

En 1696 la zona de New York tenía 30mil habitantes, las condiciones favorables para el comercio y el crecimiento de la ciudad, tales como la presencia de los ríos Hudson y Mohawak que permitieron la salida directa a las colonias del norte, la rápida adaptación del cultivo de lino y cultivos frutales, sumado a la crianza de ganado para el comercio de pieles, fueron fundamentales para el desarrollo de New York como una ciudad fundamental para las colonias inglesas del centro y del norte instaladas en el continente americano.

Las colonias instaladas en Pennsylvania, Delaware, New York y New Jersey fueron parte de las 13 colonias que participaron en el proceso de emancipación de las colonias americanas del dominio inglés