Sociedad colonial en los Estados Unidos

La sociedad colonial en los Estados Unidos estuvo marcada por una contradicción entre una estratificación social móvil y la esclavitud


Los estratos sociales en las colonias americanas

Las actividades económicas vinculadas a las colonias fueron construidas sobre una base social vinculada con lo que sucedía en Inglaterra, es decir, la condición social inicial estaba predeterminada por el tipo de labor que se iba a desarrollar en la colonia americana, al menos en un primer momento. Sin embargo, esto no significó la instauración de un sistema social inamovible. La valoración religiosa, moral y social del esfuerzo personal permitió generar un ambiente propicio de movilidad social, al menos en teoría, para todos los hombres libres de América. Siendo esta aspiración de ascender socialmente una de las principales motivaciones para la migración de nuevos colonos.

Si bien ésta declaración de principios puede resultar sostenible en el discurso y tener asidero en algunos puntos, en la práctica el escalafón social estaba regido por el capital económico acumulado. Así, los grandes comerciantes estaban situados en el tope superior de la escala social, seguido por comerciantes menores, en los estratos medios estaban ubicados los artesanos y trabajadores calificados y en último lugar los esclavos. Confirmando que la estratificación social colonial estadounidense estuvo en función de la capacidad para acumular riquezas.

Justificación religiosa de la sociedad norteamericana

Para los grupos de colonos religiosos, principalmente los puritanos, el orden social americano debía ser una implantación de las estructuras sociales inglesas, pero teñidas con una mixtura entre lo medieval y la posibilidad de ascender en la escala social en comparación con su posición en Europa. Para el caso de las colonias del sur, los aristocráticos terratenientes eran colonos que habían logrado aumentar su poder económico alcanzando el estrato superior que Inglaterra parecía inalcanzable, lo mismo sucedía con la mayoría de los nuevos burgueses comerciantes de las colonias del centro y norte.

En el caso de los religiosos más radicales como los puritanos la obtención de beneficios económicos era gracias a una disposición divina de ordenamiento del mundo, por tanto, se constituye como una verdad incuestionable. En la práctica, el buen resultado en los negocios o la obtención de tierras era producto de la aprobación divina del comportamiento de los colonos.

Diversidad cultural y posición social

Migrantes europeos no ingleses

Una de las dificultades para los ingleses migrantes era la disputa que tenían por espacios comerciales con inmigrantes de otros países de Europa. Por lo general, en caso de convivir diferentes culturas, las minorías ocuparían un lugar más abajo dentro del mismo puesto social. Sin embargo, la expansión de las colonias hacia el oeste hizo que la población migrante fuera absorbida tanto en labores comerciales como de trabajo manual lo que evito una diferenciación más radical entre diversos grupos. La idea de América como un espacio de posibilidades en donde las personas libres eran consideradas de acuerdo a su capacidad, en donde la ascensión social era posible sin importar de donde venga se fue consolidando durante la época colonial, a excepción de los esclavos.

El lugar de los esclavos

Los esclavos, principalmente de raza negra, fueron el último escalafón de la estructura social americana, no poseían derechos y eran considerados un bien o un objeto, por tanto, eran transables en el mercado. Fueron la principal fuente de mano de obra para el trabajo agrícola en todas sus fases en sobre todo en las colonias del sur: Maryland y Virginia. La condición de esclavos perduró más allá de la época colonial, resolviéndose al menos el fin de la esclavitud luego del conflicto entre colonias llamado Guerra de Secesión (1861-1865). Sin embargo, si bien ya no eran esclavos, persistió el trato diferente hacia la población afroamericana.

El lugar de los indígenas

Un elemento característica de la estructura social de las colonias americanas fue la no utilización de los grupos indígenas como mano de obra, más bien se les tendió a ver como un mercado distinto con sus propias normas y características que ayudaban al desarrollo comercial de las colonias. Esto mientras no existieran conflictos territoriales con los indígenas americanos.