Independencia de Estados Unidos: el primer combate

En los años previo a la Declaración de Independencia las diferencias con la Corona se radicalizaron, tanto en el discurso como en los primeros enfrentamientos militares.


El Congreso Continental fue fundamental para el inicio del proceso de independencia de las colonias americanas.

Organización para el boycott

El 20 de octubre de 1774 se reactivó el boycott comercial a los productos ingleses, esto en manos de las recientemente formadas “Asociación y los “Comités de Vigilancia”, encargados del cumplimiento del bloqueo en los puertos coloniales. Estas instancias organizativas, sumada a los Comités de Correspondencia a cargo de la comunicación entre colonias, tomaron el liderazgo para hacer efectivo el bloqueo. Algunas de las medidas estuvieron marcadas por la persecución directa a los “loyalist”, tanto ingleses como americanos que apoyaban a la Corona, además de la recolección de armamento militar y la preparación de milicias coloniales para cumplir con su objetivo. La difusión también fue un elemento importante durante este período, los Comités iniciaron una masiva campaña de publicación de artículos, revistas y gacetas invitando a hacer efectivo el boycott y la resistencia a las medidas de la Corona.

El Rey testarudo

En contra parte, el Rey Jorge III estaban determinados a forzar el cumplimiento de las Leyes Coercitivas, a pesar de los reclamos efectuados por las colonias. Un ejemplo de ésto es la respuesta dada por el Rey a un grupo de colonos de Philadelphia quienes enviaron una petición formal en 1774, frente a la que Jorge III enunció “la suerte ya está echada y las colonias debían someterse”. Esta manifestación explícita de las intenciones de la Corona terminó por inclinar a los sectores moderados de las colonias hacia el radicalismo.

La sensación de los americanos era que si la declaración del Rey se hacía efectiva, y los generales de las guarniciones salían a la calle con sus milicias a hacer cumplir las Leyes Coercitivas, Gran Bretaña daría el paso necesario para perder sus colonias en América.

Primer enfrentamiento entre ingleses y norteamericanos

En el caso de Boston, una de las ciudades en donde la resistencia ya había tenido episodios importantes como la “Masacre de Boston” o “La fiesta del té”, fue escenario de un nuevo hecho que marcaría la historia de la independencia estadounidense. En esta ciudad se hizo efectiva la declaración de intenciones que había realizado el Rey en 1774. El General Cage, Comandante de la Guarnición de Boston, investigó y descubrió que los colonos estaban guardando armas en la villa de Concord, cercana a Boston, entonces, decidió enviar un grupo de milicias, el 18 de abril de 1775, para incautar el armamento y arrestar a quienes surgieron como los organizadores de este hecho: Samuel Adams y John Hancock.

El día 19 de abril de 1775, los colonos que se habían enterado del plan del General Cage, estaban dispuestos a presentar resistencia armada en el prado de Lexington, instancia en el que comenzó la guerra de la Independencia de los Estados Unidos, la “Revolución Norteamericana”. Si bien, las guarniciones británicas lograron su objetivo e incautaron las armas, la reacción colonial ya estaba iniciada desde Massachusetts a Georgia. Para el 10 de mayo ya estaba reunido el segundo Congreso Continental, presidido por el mismo John Hancock. A sólo 3 meses del estallido en los campos de Lexington, el Congreso aprobó la “Petición de la rama de olivo”, dirigido a Jorge III en el que se planteaba la esperanza de alcanzar el entendimiento entre Corona y Colonias. Sin embargo, esto no era más que una acción protocolar, pues al día siguiente el mismo Congreso aprueba una moción llamada “Declaración de causas y necesidad de empuñar las armas”, firmada por personalidades como Franklin, Livingston, Dickinson y Jefferson, en la que se decía “Nuestra causa es justa, nuestra unión es perfecta. Nuestros recursos son grandes y es indudable que podremos obtener ayuda del extranjero (…) Las armas que nuestros enemigos nos han obligado a empuñar las emplearemos en preservar nuestras libertades, estamos resueltos a morir como hombres libres antes que morir como esclavos del extranjero”. Esto sumado a la creación del Ejército Continental a cargo de George Washington, como Comandante en jefe, significó el inicio de la Guerra por la Independencia de los Estados Unidos de América.